La asociación profesional JUCIL ha denunciado la grave situación que atraviesa Ceuta a raíz del incremento de llegadas de personas migrantes por vía marítima y ha exigido una actuación inmediata del Gobierno de España, así como responsabilidades políticas al Ministerio del Interior y al Ministerio de Defensa.
La organización sostiene que la ciudad vive una crisis de seguridad y humanitaria "sin precedentes" y considera que las administraciones han dejado "abandonadas" tanto a la ciudadanía ceutí como a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Según la asociación, en los últimos días han accedido a la ciudad más de 5.000 personas, una situación que, aseguran, ha desbordado por completo la capacidad de respuesta de los servicios de seguridad y emergencia.
Una plantilla al límite y recursos insuficientes
JUCIL afirma que la Guardia Civil en Ceuta dispone de una plantilla de 550 agentes, a la que se suman cinco efectivos de la Unidad de Actividades Subacuáticas (GEAS), ocho integrantes del Servicio Marítimo y un refuerzo puntual de 30 miembros del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS).
La asociación considera que estos efectivos resultan insuficientes para hacer frente a la presión migratoria actual, especialmente durante el periodo estival, cuando parte de la plantilla se encuentra disfrutando de las vacaciones reglamentarias.
Añade que, en los últimos días, la presión migratoria se ha trasladado principalmente al mar, especialmente a través de los espigones del Tarajal, Benzú y el Sarchal. Si hasta ahora las interceptaciones oscilaban entre las 100 y las 200 personas diarias, aseguran que la cifra se ha multiplicado "por 50", obligando a destinar prácticamente todos los recursos a labores de rescate y atención humanitaria.
Denuncian el deterioro de los medios materiales
JUCIL también alerta del estado de los recursos materiales con los que trabaja la Guardia Civil.
Según la asociación, el Servicio Marítimo desarrolla su labor con una flota insuficiente y con embarcaciones que, en muchos casos, se encuentran averiadas o funcionando tras reparaciones provisionales que, aseguran, no garantizan la seguridad de los agentes.
Asimismo, denuncian la falta de vehículos adecuados, lo que obliga en ocasiones a utilizar medios de grandes dimensiones que no consideran operativos para la vigilancia diaria y la respuesta rápida en la frontera.
La asociación alerta del colapso de la ciudad
La organización sostiene que la presión migratoria ha llevado a Ceuta a una situación límite.
Entre las consecuencias que enumera figura el colapso del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), que, según afirman, lleva días superando ampliamente su capacidad.
Además, advierten de la falta de víveres suficientes en la ciudad, del incremento de robos en viviendas y del riesgo de que puedan producirse asaltos a supermercados si la situación se prolonga.
Preocupación por la seguridad y las muertes en el mar
JUCIL subraya que la prioridad de la Guardia Civil continúa siendo salvar vidas. No obstante, advierte de que el elevado número de rescates está reduciendo la capacidad de vigilancia frente al narcotráfico y otras actividades delictivas, lo que consideran un riesgo añadido para la seguridad de la frontera sur.
La asociación recuerda también que 30 personas han fallecido este año intentando alcanzar Ceuta por vía marítima, una cifra que, a su juicio, refleja la extrema peligrosidad de estas travesías.
Piden recuperar las devoluciones en caliente
En su comunicado, JUCIL sostiene que el actual marco normativo está favoreciendo una mayor desprotección de la frontera.
Por ello, defiende la aplicación de las denominadas devoluciones en caliente al considerar que constituyen "la única baza" para disuadir las entradas irregulares y evitar que más personas se lancen al mar poniendo en riesgo sus vidas.
Asimismo, insiste en que la defensa de las fronteras constituye una obligación del Estado.
Las ocho medidas que reclama JUCIL
Ante este escenario, la asociación vuelve a reclamar al Gobierno una batería de medidas urgentes.
Entre ellas figura el refuerzo extraordinario de efectivos de la Guardia Civil mediante el despliegue de agentes procedentes de otras unidades, así como la dotación inmediata de embarcaciones, vehículos, drones, cámaras térmicas, equipos de protección y material sanitario.
También solicita la creación de un mando operativo único que coordine a todos los organismos implicados, la activación de la declaración de emergencia nacional al amparo de la normativa de Seguridad Nacional y la participación de las Fuerzas Armadas en labores de apoyo logístico y humanitario.
Además, reclama respaldo jurídico para los agentes, compensaciones económicas y de descanso por la sobrecarga de trabajo, la cobertura de las vacantes estructurales de la Guardia Civil en Ceuta y la elaboración de un Plan Nacional para la Frontera Sur con financiación estable y recursos permanentes.
Exigen una intervención inmediata del Gobierno
JUCIL concluye reclamando al Ejecutivo una intervención urgente que permita restablecer el control efectivo de la frontera y dotar a la Guardia Civil de los medios humanos y materiales que considera necesarios.
La asociación insiste, además, en exigir responsabilidades políticas al Gobierno, al Ministerio del Interior y al Ministerio de Defensa por la gestión de la situación que vive actualmente Ceuta.






