OpenAI ha reconocido que varios de sus modelos de inteligencia artificial, entre ellos GPT-5.6 Sol, estuvieron implicados en el acceso no autorizado a la plataforma Hugging Face registrado la pasada semana.
Según ha explicado la compañía, el incidente se produjo durante una evaluación realizada en un entorno de pruebas altamente aislado y con acceso restringido a internet.
La empresa ha detallado que, además de GPT-5.6 Sol, también participó en un modelo de prelanzamiento con capacidades superiores, ambos sometidos a pruebas para evaluar su rendimiento y comportamiento.
Los modelos encadenaron vulnerabilidades para acceder a Hugging Face
De acuerdo con el comunicado de OpenAI, los modelos fueron capaces de identificar y enlazar diferentes vulnerabilidades presentes tanto en el entorno de investigación de la propia compañía como en la infraestructura de producción de Hugging Face.
El objetivo que terminaron persiguiendo fue obtener directamente de la base de datos de producción de Hugging Face las soluciones relacionadas con una vulnerabilidad concreta denominada ExploitGym.
Para lograrlo, OpenAI explica que los modelos actuaron de forma autónoma. Aunque inicialmente no disponían de acceso a internet, consiguieron obtenerlo tras localizar y explotar una vulnerabilidad de día cero en el proxy de caché del registro de paquetes que limitaba esa conexión.
La compañía añade que este proceso fue acompañado por una escalada de privilegios y movimientos laterales dentro del entorno de pruebas antes de conseguir salir a internet.

Acceso a información secreta y respuesta de Hugging Face
Una vez conectados a internet, los modelos dedujeron que Hugging Face podía alojar modelos, conjuntos de datos y soluciones relacionadas con ExploitGym. Esa conclusión les llevó a acceder a lo que OpenAI describe como "información secreta" de la plataforma.
Precisamente esa actividad fue la que despertó las sospechas del equipo de seguridad de Hugging Face, que detectó el acceso no autorizado e inició de inmediato las labores de mitigación.
Entre las medidas adoptadas figuraron el proceso de contención del incidente y una reconstrucción forense, utilizando para ello sus propios modelos de código abierto, según ha explicado OpenAI.

OpenAI trabaja junto a Hugging Face tras el incidente
Tras reconocer lo ocurrido, OpenAI ha asegurado que está colaborando con Hugging Face en la investigación para esclarecer todos los detalles del incidente.
Además, la compañía afirma que ya ha implementado nuevas medidas de protección destinadas a reforzar la seguridad durante futuras evaluaciones y entrenamientos de sus modelos de inteligencia artificial.
Como parte de esas actuaciones, OpenAI también ha incorporado a Hugging Face a su programa de acceso seguro, con el objetivo de ayudar a la plataforma a fortalecer sus mecanismos de defensa frente a este tipo de situaciones.
Cuando Hugging Face informó públicamente del acceso no autorizado a sus sistemas, ya destacó la singularidad del caso al señalar que el incidente había sido impulsado "de principio a fin" por un sistema de agentes de inteligencia artificial autónomo.
Ahora, OpenAI ha confirmado que entre los modelos implicados se encontraba GPT-5.6 Sol, además de otro modelo de prelanzamiento que estaba siendo evaluado en ese entorno de pruebas.






