Desembarcó en Ceuta procedente de Algeciras con el coche lleno de pastillas, con una carga de 93.000 comprimidos de Rivotril.
Pensaba que la Guardia Civil no registraría su Fiat 500, pero se equivocó. Tanto que este miércoles, el llamado M.A.A. ha terminado escuchando la condena impuesta por haber pretendido traficar con esa mercancía.
En la tarde del 23 de abril de este año cambió su vida, un giro que le ha hecho perder su libertad, ese margen de hacer lo que uno quiere que ahora se verá reducido a un tiempo entre rejas, nada menos que tres años y un mes de cárcel, además de multa de 514.000 euros y el comiso del coche.
El magistrado titular de la plaza número 2 de la Sección Penal del Tribunal de Instancia ha leído la condena después de alcanzarse un acuerdo entre la Fiscalía y Defensa que pasó por el reconocimiento por parte del acusado de haber incurrido en un delito contra la salud pública.
Las sospechas acertadas de la Guardia Civil: Rivotril por todo el coche
Las sospechas de los guardias civiles destinados en el puerto fueron acertadas cuando, tras parar el vehículo en la zona de desembarco, descubrieron la carga de pastillas en el interior de los huecos situados en los laterales traseros.
Allí había hasta 155 paquetes con 6.200 blíster, haciendo un total de 93.000 pastillas de Rivotril con un valor de 514.000 euros.
Cada comprimido era de 2 miligramos, carga que fue analizada por el área de Sanidad de la Delegación del Gobierno.
La condena ha sido impuesta por la comisión de un delito contra la salud pública con la agravante de notoria importancia por el que inicialmente se le pedían 4 años y 1 mes de cárcel.
Los medios para detectar la carga de pastillas y la labor de la UDAIFF
La Guardia Civil siempre sospechó que esta carga de pastillas tenía como destino Marruecos. Fueron componentes de la Unidad de Análisis e Investigación Fiscal y de Fronteras (UDAIFF), pertenecientes a la 1ª Compañía Fiscal y de Fronteras de la Comandancia de la Guardia Civil, quienes llevaron a cabo este servicio.
Para llevar a cabo esta minuciosa inspección, los agentes emplearon medios técnicos especializados de detección y reconocimiento.
Ese equipamiento tecnológico fue adquirido en el marco del programa europeo de ayudas EUAF 2022 (Union Anti-Fraud Programme), impulsado y financiado por la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF), destinado a reforzar las capacidades operativas en la lucha contra el contrabando y el fraude aduanero en las fronteras exteriores de la Unión Europea.
Con el respaldo de este tipo de medios la labor de los agentes de la Guardia Civil es mucho más efectiva.
Rivotril: una droga 'legal' convertida en amenaza
Las pastillas incautadas no eran cualquier cosa. Se trataba de Rivotril, un medicamento de uso sanitario que, fuera del circuito médico, se ha convertido en una de las drogas más buscadas en el mercado negro también marroquí.
Sus efectos sedantes y alucinógenos lo han situado en el punto de mira de las autoridades, que en los últimos años han visto cómo su consumo se dispara, sobre todo entre jóvenes.
De hecho, las autoridades marroquíes llevan meses aplicando una estrategia de presión constante sobre los puntos clave del norte del país. La frontera del Tarajal está viéndose sometida también a controles constantes para detectar la entrada de esas cargas de Rivotril.
La venta de estas pastillas está siendo explotada por los traficantes por cuanto el precio de venta en el mercado del vecino país es mucho mayor del registro en España.
Con las pastillas sucede lo mismo que con la cocaína, que llega desde la Península para abastecer el mercado local ceutí o el de Marruecos.






