La carretera que une Alcázar Seguer (Ksar Sghir) y Castillejos (Fnideq), en el norte de Marruecos, ha vuelto a situarse en el centro del debate sobre la seguridad vial tras el accidente registrado en la tarde del pasado sábado, cuando un vehículo utilitario volcó en la carretera nacional N-16.
Según la información publicada por el medio marroquí Akhbarona, el vehículo pertenecía a un comerciante del mercado de Sebt Ksar Sghir y el siniestro se saldó con importantes daños materiales, aunque no hubo víctimas mortales.
El accidente ha reavivado la preocupación por este tramo de carretera, conocido por algunos usuarios como las "pendientes de la muerte", debido a las dificultades que presenta para la circulación, especialmente de vehículos pesados.
Los camiones de gran tonelaje, en el centro del debate
De acuerdo con la información disponible, el accidente se produjo en un contexto en el que varios camiones articulados ocupaban una parte importante de la calzada debido a sus dimensiones y al peso de las cargas excepcionales que transportaban.
Esta situación habría provocado una notable reducción de la visibilidad para el resto de conductores, además de dificultar la circulación normal en la vía.
Más allá de este accidente concreto, el suceso vuelve a poner sobre la mesa los riesgos que presenta este tramo montañoso, utilizado diariamente por transportistas que circulan entre el puerto mediterráneo y la zona de Castillejos-M'diq.
Según recoge la información, los profesionales del transporte internacional y de mercancías pesadas se ven obligados a utilizar los frenos de manera continuada durante los largos descensos hacia Castillejos, una circunstancia que puede provocar un sobrecalentamiento del sistema de frenado y una pérdida de eficacia, especialmente cuando los vehículos transportan grandes cargas.
Peticiones para reforzar la seguridad en la N-16
Responsables locales y usuarios de esta carretera consideran que es necesario adoptar nuevas medidas preventivas para reducir el número de accidentes en este punto.
Entre las propuestas planteadas figura el refuerzo de la señalización vertical y horizontal, incorporando avisos anticipados que alerten sobre la peligrosidad de las pendientes y que recomienden a los conductores utilizar el freno motor durante los descensos, en lugar de depender exclusivamente del sistema de frenado convencional.
Asimismo, también se solicita la creación de vías de escape y zonas de parada de emergencia en los márgenes de la carretera para actuar en caso de averías o fallos repentinos en los frenos.
El debate también alcanza al tránsito de camiones con cargas excepcionales, ya que distintos colectivos consideran que esta circulación plantea interrogantes sobre la capacidad de resistencia de carreteras, puentes e infraestructuras sometidas a grandes pesos.
Por ello, las voces afectadas reclaman un mayor control por parte de la Gendarmería y de los servicios competentes en los puntos de salida y llegada para comprobar que se cumplen los límites de peso establecidos por la normativa.
Además, también proponen estudiar una regulación específica de los horarios de circulación de estos vehículos de gran tamaño, evitando las horas de mayor tráfico con el objetivo de mejorar la fluidez de la circulación y reducir el riesgo de nuevos accidentes en este tramo de la N-16 entre Alcázar Seguer y Castillejos.







Si la carretera de castillejos al kasar seguer esta mal, la que une Tetuan-wadlaw-Alhucemas, un auténtico calvario,un desastre, una vergüenza, no se entiende que la clase política Marroquí no reaciona, el Mundial esta a la vuelta de la Esquina, las carreteras del norte de Marruecos un desastre, solo se salva, la autovía de castillejos a Tetuan, por todo lo demas es una vergüenza, otro tramo peligroso, tetuan-chawen y tetuan Tanger, en definitiva, todo muy mal, menos Estadios y mas carreteras