Ceuta volvió a cumplir este mes de julio con una de sus tradiciones marineras más singulares. Los buzos de la Federación de Actividades Subacuáticas de Ceuta, del CAS y del CAS Neptuno, protagonizaron la tradicional ofrenda submarina a la Virgen del Carmen en la Piedra del Pineo, un acto cargado de simbolismo que cada año reúne a numerosos amantes del mar para rendir homenaje a la patrona de los marineros.
La ceremonia se desarrolló en aguas de la bahía ceutí coincidiendo con la festividad de la Virgen del Carmen.
Hasta la Piedra del Pineo descendieron varios buceadores para depositar flores junto a la imagen sumergida de la Virgen, situada a 14 metros de profundidad y convertida, desde hace décadas, en un lugar de especial significado para la comunidad marinera de la ciudad.
Las imágenes captadas durante la inmersión volvieron a dejar una de las estampas más llamativas del calendario festivo ceutí.
Entre burbujas, coronas y ramos de flores, los participantes renovaron una tradición que ha pasado de generación en generación entre los aficionados al buceo.
El acto forma parte de los homenajes que Ceuta dedica cada año a la Virgen del Carmen.
💐 Así fue la emotiva ofrenda a la Virgen del Carmen bajo las aguas de Ceuta
Los buzos del Real Club Náutico CAS renovaron una tradición con casi siete décadas de historia al depositar flores junto a la imagen sumergida de la patrona de los marineros#Ceuta #VirgendelCarmen… pic.twitter.com/nioDwLlTTx
— El Faro de Ceuta (@ElFarodeCeuta) July 19, 2026
Una tradición en honor a la patrona de los marineros
La ofrenda submarina, impulsada por los buzos de la Federación de Actividades Subacuáticas de Ceuta, del CAS y del CAS Neptuno, se ha consolidado como una de las celebraciones más originales de cuantas se desarrollan en honor a la patrona de los marineros.
La imagen de la Virgen permanece instalada en la Piedra del Pineo desde hace décadas y es considerada un punto de referencia para muchas personas vinculadas al mar.
En torno a ella se han vivido numerosos momentos de recuerdo y homenaje a quienes dedicaron su vida a la navegación y a las actividades marítimas.
Acompañados por embarcaciones que siguieron la ceremonia desde la superficie, los buceadores completaron la ofrenda floral en una jornada marcada por la tradición y la devoción. Una vez más, las aguas de Ceuta se convirtieron en escenario de un homenaje singular que cada verano recuerda la estrecha relación de la ciudad con el mar y, muy especialmente, con la Virgen del Carmen.





