Es la orca Gladis o Estrella. Una de las más conocidas por su comportamiento en el Estrecho de Gibraltar. La naturaleza es sorprendente. Ella también. Lo ha hecho regalando -o es lo que se interpreta- una cabeza de atún a un barco. Ese gesto, documentado por WeWhale, ha sido reproducido por varios medios de comunicación, también El Faro de Ceuta.
Esta orca ha registrado varias interacciones con barcos y ahora es protagonista por ese gesto fechado el pasado mes de junio y grabado por esta organización.
Según los expertos, significa el carácter social que hay tras las orcas, muchas veces asociadas y vinculadas a actos contrarios y etiquetados como ataques cuando no siempre lo son.
Según la entidad, esta orca se acercó a un barco con una cabeza de atún y la llevó hasta el casco. Es la primera vez que se documenta un gesto así.
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Grabación sorprendente
Ese modo de proceder fue grabado durante la campaña Save The Iberian Orca, impulsada por WeWhale junto a la fundación Iberian Orca Guardians con autorización del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
La organización considera que se trata de un contacto, una comunicación u ofrenda de alimento, que puede considerarse incluso una ofrenda. Ha hecho pública esta grabación para que se conozca el comportamiento de esta especie.
En esta escena no se ha producido ni un solo golpe, nada asociado a lo violento.
De los ataques a las interacciones
Un juego, una respuesta a un problema en el hábitat o un comportamiento aprendido. Eso es lo que los expertos consideran que hay detrás de unas interacciones a las que no se les ha dado explicaciones con base científica y que son protagonizadas por las orcas.
Grupos de expertos han estudiado ese comportamiento contando con distintas ONG, en concreto, Ecologistas en Acción Andalucía, We Whale y Sea Shepherd.
Han analizado el comportamiento de orcas en el Estrecho. Empezaron en 2020 y desde entonces se desconocen las razones. Solo hay hipótesis y teorías. Lo que se sabe con certeza es que van en aumento. Suelen aproximarse a aquellos barcos que tienen la quilla debajo y el timón detrás. No suelen acercarse tanto a aquellos que la tienen de corrido y el timón integrado en la guía.






