Escribo en nombre de los vecinos de Arcos Quebrados para expresar nuestra profunda preocupación y malestar ante la reciente instalación de una señal que prohíbe el acceso a la zona, permitiendo únicamente el paso a taxis.
Esta medida impide que los residentes podamos acceder con normalidad a nuestras viviendas. Nos vemos obligados a subir y esperar la cola de vehículos que descienden, como si formáramos parte de los coches de la OPE, cuando lo único que queremos es entrar en nuestras casas.
Los vecinos nos sentimos indefensos, preocupados y muy enfadados ante una situación que consideramos injusta y desproporcionada. Resulta incomprensible que quienes residimos en esta zona tengamos que soportar estas dificultades para acceder a nuestros propios domicilios, con las molestias, retrasos y trastornos que ello supone en nuestra vida cotidiana.
Solicitamos que esta situación sea revisada con urgencia y que se adopten las medidas necesarias para garantizar el acceso de los residentes a sus viviendas de manera razonable, segura y sin restricciones que limiten un derecho tan básico como el de poder llegar a nuestros hogares.
Sara, una vecina de Arcos Quebrados






