Se acerca el 2 de septiembre, el actual Día de la Ciudad Autónoma de Ceuta. Sin embargo, para mí, esta fecha no representa el verdadero sentimiento de nuestra ciudad.
¿Por qué? Porque considero que conmemora un episodio histórico que no refleja la identidad de la Ceuta actual. Ese día recuerda la llegada de Pedro de Meneses, primer gobernador portugués de la ciudad. Pero hoy Ceuta no es portuguesa. Por ello, resulta difícil entender que la principal celebración institucional de nuestra ciudad siga vinculada a un acontecimiento de la historia de Portugal.
Además, creo que esta fecha tampoco consigue representar a una parte importante de la población ceutí. Si el objetivo del Día de Ceuta es unir a todos los ciudadanos bajo una misma identidad, debería escogerse una fecha con la que la mayoría pueda sentirse identificada.
Por eso, creo que ha llegado el momento de oficializar el 13 de febrero como el verdadero Día de Ceuta. No por capricho, ni por intereses políticos, sino porque ese día simboliza una decisión trascendental tomada por los propios ceutíes: permanecer fieles a España cuando tuvieron la oportunidad de seguir otro camino. Esa fecha forma parte de nuestra historia y representa un momento en el que el pueblo de Ceuta decidió cuál sería su futuro. Si existe un día capaz de representar nuestra identidad colectiva, nuestro compromiso con la ciudad y el legado que hemos construido durante siglos, ese es el 13 de febrero.
También considero que es necesario replantear la entrega de las Medallas de la Ciudad, que cada año se realiza el 2 de septiembre. Estas distinciones representan uno de los mayores reconocimientos que puede otorgar Ceuta a personas y entidades que han contribuido al bienestar de nuestra sociedad. Precisamente por su importancia, deberían entregarse en una fecha que una a todos los ceutíes, que despierte orgullo compartido y que represente verdaderamente a la ciudad. Las medallas deben ser un símbolo de unión, no de una conmemoración con la que muchos ciudadanos no se sienten identificados.
No se trata de borrar la historia ni de negar el pasado. La historia debe conocerse, estudiarse y respetarse. Pero una cosa es recordar un acontecimiento histórico y otra muy distinta convertirlo en el principal símbolo institucional de toda una ciudad.
Ceuta merece un día que nazca del sentimiento de su gente. Un día que no mire al pasado con nostalgia de otra nación, sino al futuro con orgullo de lo que somos. Un día que represente a todos los ceutíes, independientemente de su origen, su religión o su forma de pensar. Porque el Día de Ceuta debería ser el día en el que todos podamos decir, con la misma convicción y el mismo orgullo: esta ciudad nos une.







¿Prefieres que sea historicamente el dia de Ceuta el dos de Septiembre?
O ... ¿cuando el 13 de febrero de 1668 se formalizó la firma del Tratado de Lisboa entre España y Portugal, que supuso la independencia lusa y el reconocimiento de derecho de Ceuta como ciudad de la Corona española?
Pues prefiero este último. El 13/02 .....