Marruecos ha dado un nuevo paso en la tramitación de una ley destinada a regular la situación de los animales callejeros y reforzar su protección. La propuesta legislativa ha sido aprobada en comisión parlamentaria y contempla, entre otras medidas, penas de cárcel por maltrato animal, así como sanciones económicas para quienes abandonen a sus mascotas.
La iniciativa busca abordar una problemática que el propio Gobierno marroquí considera una cuestión de salud y seguridad públicas. Según las estimaciones de la Sociedad Protectora de los Animales de Marruecos (SPA), el país cuenta con alrededor de tres millones de perros callejeros.
Un nuevo marco para la gestión de los animales
El proyecto fue elaborado conjuntamente por los ministerios de Interior y Agricultura y presentado en noviembre de 2025.
Entre las medidas incluidas figura la creación de un registro digital obligatorio para los propietarios de mascotas, además de la regulación de los centros de acogida y el impulso de programas de vacunación y esterilización.
La propuesta también introduce multas por abandono de hasta 1.800 euros y contempla penas de prisión de entre dos y seis meses para quienes maltraten, torturen o maten deliberadamente a un animal.
Uno de los aspectos más debatidos durante la tramitación fue un artículo que, en su versión inicial, prohibía de forma expresa alimentar, acoger o medicar animales en calles o espacios públicos, estableciendo sanciones de hasta 300 euros.
Sin embargo, durante el debate parlamentario celebrado este martes, y tras las peticiones realizadas por partidos de la oposición, esa disposición fue modificada. Finalmente, se ha optado por eliminar la prohibición absoluta y permitir la prestación de cuidados temporales o primeros auxilios a los animales.
Una ley que sigue generando debate
La futura normativa ha provocado opiniones encontradas. Algunas asociaciones, como la Sociedad Protectora de los Animales de Marruecos, han expresado sus críticas al considerar que existe una diferencia entre el discurso oficial y determinadas situaciones observadas en algunas localidades del país.
Por el contrario, otros colectivos y refugios consideran que el nuevo marco legislativo es necesario para afrontar el creciente número de animales callejeros.
Mientras tanto, el Ejecutivo marroquí rechaza las acusaciones sobre supuestas prácticas de exterminio y sostiene que sus actuaciones responden a criterios sanitarios.
La ley aún no ha completado su recorrido parlamentario. Tras superar esta primera fase, el texto deberá ser sometido a dos votaciones en los plenos de ambas cámaras antes de su aprobación definitiva.






