El IES Siete Colinas de Ceuta vivió este viernes una de esas tardes que quedan grabadas en la memoria.
El centro celebró la graduación de su alumnado de Formación Profesional, un acto cargado de emoción en el que estudiantes, familiares y profesores compartieron la satisfacción de haber alcanzado una meta importante tras años de trabajo y dedicación.
A partir de las 19:30 horas, el salón de actos acogió la ceremonia de despedida de los alumnos que concluyen sus estudios en las familias profesionales de Edificación y Obra Civil, Instalación y Mantenimiento e Imagen y Sonido, poniendo el broche final a una etapa que ha estado llena de experiencias, aprendizajes y crecimiento personal.
Un reconocimiento al esfuerzo de los estudiantes
La graduación fue un homenaje al esfuerzo y la constancia de unos alumnos que han dedicado los últimos años a prepararse para su futuro profesional.
Más allá de lo aprendido en las aulas, el acto también sirvió para poner en valor el camino recorrido, las dificultades superadas y los vínculos creados durante su paso por el centro.
Para muchos de ellos, estos años han supuesto mucho más que una formación académica. Han sido jornadas de estudio, proyectos compartidos, prácticas en empresas y experiencias que les han permitido crecer tanto a nivel profesional como personal.
La presencia de familiares y amigos convirtió la ceremonia en un momento especialmente significativo. Los aplausos, las fotografías y las sonrisas reflejaban el orgullo de quienes han acompañado a los estudiantes durante este recorrido y que ahora celebran con ellos el final de una etapa importante.
Una puerta que se cierra y otra que se abre
El acto también tuvo un inevitable sabor a despedida. Para muchos alumnos, el IES Siete Colinas ha sido durante años un lugar de aprendizaje, pero también un espacio donde han construido amistades y vivido momentos que recordarán siempre.
Ahora llega el momento de emprender nuevos caminos. Algunos continuarán ampliando su formación académica, mientras que otros darán el salto al mercado laboral con la preparación y experiencia adquiridas durante sus estudios y prácticas profesionales.
La graduación se convirtió así en un punto de encuentro entre el pasado y el futuro: una ocasión para echar la vista atrás y valorar todo lo conseguido, pero también para mirar hacia delante con ilusión.
El comienzo de nuevos desafíos
Con esta ceremonia, el IES Siete Colinas despide a una nueva promoción de Formación Profesional que afronta una nueva etapa cargada de oportunidades. Los conocimientos adquiridos, la experiencia acumulada y el esfuerzo demostrado durante estos años serán ahora la base sobre la que construir sus próximos proyectos.
Entre aplausos, abrazos y fotografías para el recuerdo, los graduados cerraron un capítulo importante de sus vidas conscientes de que, aunque dejan atrás las aulas, se llevan consigo mucho más que un título: experiencias, amistades y recuerdos que les acompañarán en el camino que ahora comienza.






