El Ministerio de Sanidad continúa perfilando los próximos pasos de la reforma del copago farmacéutico tras la aprobación del nuevo Real Decreto-Ley que introduce un sistema más progresivo y con mayores límites de protección para determinados colectivos, en el marco del sistema sanitario español y su aplicación en territorios como Ceuta.
Entre las posibles novedades que se están analizando destaca la creación de una lista de medicamentos considerados “de alto valor” y con mayor evidencia científica que quedarían exentos de aportación económica por parte del usuario.
Así lo ha señalado el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, quien ha explicado que esta medida no forma aún parte del texto definitivo, pero sí es una de las opciones que el departamento ha estudiado de forma recurrente dentro de la estrategia de mejora del acceso a los tratamientos. La idea, según ha indicado, sería avanzar hacia un modelo en el que determinados fármacos esenciales no supongan un coste directo para el paciente.
Un nuevo copago más progresivo
La reforma del copago farmacéutico ya ha recibido luz verde política y ha sido publicada en el Boletín Oficial del Estado, lo que supone su entrada en vigor. El objetivo central de este cambio es, según el Ministerio de Sanidad, hacer el sistema “más equitativo” y adaptado a la realidad económica de los ciudadanos, evitando que el coste de los medicamentos sea una barrera de acceso a los tratamientos necesarios.
La ministra de Sanidad, Mónica García, ya había defendido que la intención de la norma es que el sistema sea “más sensible a la realidad social y más coherente con el principio de que nadie deje de acceder a un tratamiento necesario por motivos económicos”.
En la misma línea, Padilla ha defendido que la reforma se basa en dotar al sistema de mayor progresividad sin empeorar la situación de ningún colectivo. En palabras del secretario de Estado, uno de los pilares de la medida es que “ninguno de los colectivos vea empeorada su situación en materia de copago de medicamentos”.
Nuevos tramos de aportación del usuario
El nuevo modelo establece diferentes niveles de aportación en función de la renta anual, con límites mensuales en algunos casos. Los tramos quedan configurados de la siguiente forma:
- Rentas inferiores a 9.000 euros: 40% de copago con tope de 8,23 euros al mes
- De 9.000 a 17.999 euros: 40% con límite de 18,52 euros mensuales
- De 18.000 a 34.599 euros: 45% con tope de 61,75 euros
- De 35.000 a 59.999 euros: 45% sin límite mensual
- De 60.000 a 99.999 euros: 50% sin tope
- Más de 100.000 euros: 60% sin límite mensual
Con esta estructura, el Ejecutivo busca reforzar la protección de las rentas más bajas y ajustar la aportación de quienes tienen mayor capacidad económica.

Menor peso del usuario en el gasto farmacéutico
El Ministerio de Sanidad también ha puesto el foco en el impacto global del sistema. Según los datos aportados por Javier Padilla, hasta ahora los ciudadanos asumían el 11,36% del gasto farmacéutico total, mientras que el Sistema Nacional de Salud cubría el 88,64%.
Con la entrada en vigor del nuevo modelo, estas cifras cambian de forma significativa: la aportación de los usuarios se reduce al 9,55%, mientras que la financiación pública aumenta hasta el 90,45% del gasto total.
El secretario de Estado ha subrayado que este cambio refuerza el carácter protector del sistema, especialmente en los colectivos más vulnerables, como las personas con rentas bajas y con tratamientos prolongados o múltiples medicamentos.
El foco: la población con menor protección
Sanidad insiste en que la reforma responde a una necesidad detectada desde hace años: mejorar la protección de quienes más dificultades tienen para asumir el coste de los medicamentos.
Padilla ha explicado que diversos estudios han identificado como grupo más vulnerable a la población activa con rentas bajas, especialmente en casos de polimedicación, es decir, personas que necesitan varios tratamientos de forma simultánea.
Según el secretario de Estado, este grupo es el que más se beneficia de la reforma, ya que el nuevo sistema busca reducir el impacto económico en el acceso a los fármacos.
Hacia posibles nuevas medidas
Más allá de la reforma ya aprobada, el Ministerio de Sanidad mantiene abiertas nuevas líneas de trabajo. Entre ellas, la posibilidad de crear un listado de medicamentos esenciales exentos de pago.
Aunque esta medida no está incluida todavía en la norma, Padilla ha reconocido que es una opción que ha estado sobre la mesa en distintas fases del debate sanitario y que podría desarrollarse en el futuro como complemento al nuevo sistema de copago.
La intención, según se desprende de sus declaraciones, sería avanzar hacia un modelo más selectivo, en el que determinados tratamientos considerados fundamentales para la salud pública no supongan ningún coste para el paciente.
Un sistema en evolución
El Ministerio de Sanidad enmarca esta reforma como un paso más dentro de un proceso más amplio de modernización del sistema farmacéutico. El objetivo, según ha reiterado el departamento, es garantizar que el acceso a los medicamentos no dependa de la capacidad económica de los ciudadanos y que el sistema sea sostenible a largo plazo.
Por ahora, la prioridad es la implantación del nuevo modelo de copago, mientras se estudian futuras medidas que podrían ampliar la protección a determinados medicamentos considerados esenciales.






