La Cruz de Mayo de la cofradía de la Flagelación recorrió en la tarde de este viernes las calles del centro de la ciudad en una salida protagonizada por la juventud cofrade. La procesión partió puntual a las 18:30 horas desde el Oratorio de Teniente Pacheco y tiene prevista su recogida a las 21:30 horas, después de completar un itinerario muy similar al que realiza cada Miércoles Santo la hermandad de la Flagelación.
Un total de 40 jóvenes, chicos y chicas, fueron los encargados de portar a costal el paso de la Santa Cruz, acompañados musicalmente por la Agrupación Musical de la Amargura. La Junta de Gobierno de la Sacramental acompañó también a la procesión durante todo el recorrido.
La salida dejó imágenes de compromiso, compañerismo e ilusión entre una cuadrilla formada por jóvenes que representan el relevo generacional dentro del mundo de la costalería. El recorrido estuvo acompañado en todo momento por familiares, amigos y numerosos curiosos que siguieron el paso de la Cruz de Mayo por distintas calles del centro. También un amplio número de alumnos, padres y madres quisieron acompañar a la comitiva en esta cita cofrade.
Preparación y nervios antes de la salida
Mucho antes de la salida procesional ya se respiraba ambiente cofrade en las inmediaciones del Oratorio de la Flagelación. Hora y media antes de echarse a las calles, los costaleros aguardaban perfectamente igualados, con calzado negro y camiseta blanca con el lema ‘Costalero Cruz de Mayo de Flagelación’, mientras recibían las últimas indicaciones de los capataces, que seguían con suma atención.
Entre conversaciones, nervios y gestos de concentración, los jóvenes ajustaban los costales y repasaban los últimos detalles antes de colocarse bajo las trabajaderas. Los jóvenes costaleros y costaleras se mostraban especialmente ilusionados ante una cita para la que llevan preparándose desde hace semanas.
La formación estuvo lista bajo el paso desde la primera llamada del capataz y afrontó con emoción la primera levantá de la tarde, uno de los momentos más esperados por todos los integrantes de la cuadrilla. La escena reflejaba la seriedad con la que el grupo afrontaba esta salida procesional.
Los responsables de la cuadrilla insistieron especialmente en la importancia del compañerismo y de mantener el orden durante todo el recorrido, en una salida que, aunque marcada por el carácter juvenil de sus participantes, volvió a mostrar el creciente interés de muchos jóvenes por el mundo cofrade a pesar de su juventud.
Más de un mes de ensayos
La procesión ha sido el resultado de más de un mes de preparación. Durante este tiempo, los integrantes de la cuadrilla han participado en igualás, ensayos y retranqueos para llegar en las mejores condiciones a esta salida procesional.
Ese trabajo previo ha quedado reflejado durante el recorrido, donde los jóvenes han demostrado coordinación y ganas bajo el paso de la Cruz. Para muchos de ellos era además una experiencia especialmente significativa, ya que algunos se estrenaban este año como costaleros, mientras que otros repetían tras haber participado en anteriores ediciones. Esta completa cuadrilla no solo está llena de juventud; también lo está de ilusión y compromiso cofrade.
La procesión de la Cruz de Mayo se ha convertido también en un espacio de convivencia y aprendizaje para los más jóvenes, permitiéndoles conocer desde dentro el trabajo y el esfuerzo que requiere una cuadrilla. Los ensayos celebrados durante las últimas semanas en el Colegio Beatriz de Silva, con la que está hermanada la Sacramental la Flagelación, han servido no solo para preparar esta salida, sino también para fortalecer la unión del grupo.
Trabajaderas móviles para adaptar las alturas
Una de las claves de este paso es que su estructura, que permite adaptar las alturas en su interior. Las trabajaderas son móviles, lo que facilita ajustar la posición de cada uno de los 20 integrantes de la cuadrilla bajo el paso - jóvenes de distintas estaturas- para garantizar un reparto equilibrado del peso y evitar lesiones.
Además, el paso estrena parihuela a fin de poder utilizarla no solo para la procesión de la Cruz de Mayo, ya que también en aras de procesionar también con Santa Beatriz de Silva.
Desde la Flagelación, han querido agradecer la colaboración de la Franciscana Hermandad de la Vera Cruz, que ha cedido para la procesión la Cruz que procesiona junto a las dos escaleras, y al Santo Entierro, cuyos pequeños faroles adornan la delantera y trasera de este pequeño paso.
La cuadrilla del ‘Beatriz de Silva’, además, es mixta, reflejo de una realidad cada vez más presente en el mundo cofrade, donde la participación se abre paso entre nuevas generaciones con fuerza e ilusión.
Ambiente cofrade en las calles del centro
El acompañamiento de la Agrupación Musical de la Amargura puso sonido a una tarde marcada por el ambiente cofrade y la participación juvenil. Las marchas interpretadas durante el recorrido acompañaron el caminar de la cuadrilla en distintos puntos del itinerario, despertando aplausos y muestras de cariño entre el público.
Con esta salida, la cofradía de la Flagelación vuelve a apostar por la cantera cofrade y por mantener viva una tradición que cada año reúne a más jóvenes en torno a la costalería. La imagen de chicos y chicas bajo el paso de la Santa Cruz dejó patente la continuidad de una afición y una devoción que sigue creciendo generación tras generación. Así nace, se organiza y se nutre la nueva savia cofrade no solo de la Flagelación, sino de toda la comunidad cofrade caballa.
La procesión inició su camino por las calles del centro de Ceuta entre la satisfacción y la emoción de participantes y acompañantes, después de una tarde en la que la juventud volvió a convertirse en protagonista de una de las citas cofrades más esperadas de este mes de mayo.
Los alumnos, padres y madres que han querido acompañar el paso y ayudar a sufragar los gastos de esta salida procesional han colaborado además adquiriendo la popular papeleta de sitio, contribuyendo así al desarrollo de esta iniciativa cofrade juvenil.





