Aduaneros de Marruecos han frustrado el contrabando de casi 7 kilos de oro, en un operativo llevado a cabo en el puerto de Tánger Med.
Tal y como publica el medio presstetouan.com, la intervención se llevó a cabo en la noche de este lunes, momento en que gracias a esta operación aduanera se impidió el pase de una importante cantidad de oro.
En el servicio se encuadra en las actuaciones contra las redes de tráfico internacional y en la búsqueda del refuerzo del control en los pasos fronterizos.
Según los datos publicados, esta cantidad de oro fue incautada durante una inspección minuciosa dirigida a un vehículo utilitario procedente de Francia en un viaje marítimo.
El control dio como resultado la confiscación de un total de 6 kilogramos y 950 gramos de oro, que no habían sido declarados por el implicado, un ciudadano marroquí con nacionalidad francesa.
Controles de manera permanente
Esta operación se enmarca dentro de los esfuerzos intensificados que realizan los servicios de aduanas para luchar contra las distintas formas de contrabando, especialmente aquellas relacionadas con metales preciosos, sobre todo oro, por su posible vinculación con redes de blanqueo de capitales y actividades ilícitas.
Asimismo, en esta intervención se ha puesto de manifiesto la vigilancia de los servicios aduaneros en el puerto de Tánger Med, que está considerado como uno de los principales puntos estratégicos del país, afectado por el aumento de los intentos de contrabando debido a la subida de los precios del oro a nivel internacional.
Los equipos de aduanas disponen de tecnología avanzada de inspección y escaneo, además de unidades caninas especializadas y una estrecha coordinación con las fuerzas de seguridad del Estado. Este despliegue ha permitido interceptar en los últimos años múltiples intentos de introducir oro, joyas y otros bienes de alto valor sin declarar.
El mensaje tras este tipo de intervenciones es claro: los intentos de burlar la legislación aduanera se enfrentan a una respuesta firme. Las incautaciones recientes de oro o pastillas confirman que la frontera marítima marroquí sigue siendo un punto crítico de control, pero también uno de los más vigilados y eficaces en la lucha contra el contrabando y la delincuencia económica.





