Al equipo de enfermería del Hospital de Día, al servicio de Oncología, al equipo de Cuidados Paliativos y a nuestra médica de cabecera, Mercedes:
Me dirijo a ustedes, en nombre de toda mi familia y en el mío propio, para expresarles nuestro más profundo, sincero y sentido agradecimiento por el cuidado, la atención y el acompañamiento que brindaron a mi padre, Yamal Mohamed Marzok, a lo largo de todo su proceso de enfermedad.
Mi padre ha fallecido recientemente y aunque el dolor que sentimos por su pérdida es difícil de describir con palabras, también sentimos la necesidad de detenernos y reconocer la enorme labor que todos ustedes han realizado. En medio de la tristeza, el agradecimiento ocupa un lugar muy importante en nuestro corazón.
A lo largo de este camino, tan duro y lleno de incertidumbre, ustedes no solo desempeñaron su trabajo con una gran profesionalidad, sino que lo hicieron desde la empatía, la cercanía y el respeto. Supieron acompañar a Yamal Mohamed Marzok con una humanidad que marcó profundamente nuestra experiencia como familia.
Al equipo de enfermería del Hospital de Día, gracias por cada día, por cada gesto y por cada palabra. Gracias por su paciencia, por su trato siempre amable y por la delicadeza con la que atendieron a mi padre en todo momento. En ustedes encontramos no solo grandes profesionales, sino también personas capaces de aportar calma y consuelo incluso en los días más difíciles.
Al servicio de Oncología, queremos agradecerles su compromiso, su dedicación y su honestidad. Sabemos que no siempre es fácil dar respuestas ni afrontar determinadas situaciones, pero ustedes lo hicieron siempre con respeto, claridad y sensibilidad. Nos ayudaron a comprender, a tomar decisiones y a sentir que mi padre estaba en buenas manos en todo momento.
Al equipo de Cuidados Paliativos, les estaremos siempre profundamente agradecidos por la forma en la que acompañaron a mi padre en la etapa más delicada. Su capacidad para cuidar no solo del aspecto físico, sino también del emocional, fue fundamental. Gracias por velar por su bienestar, por su dignidad y por ofrecerle tranquilidad en un momento tan importante. También gracias por cuidarnos a nosotros, por sostenernos, escucharnos y guiarnos cuando más lo necesitábamos.
Y a nuestra médica de cabecera, Mercedes, queremos agradecerle especialmente su cercanía y su implicación constante desde el principio. Su seguimiento, su atención y su disponibilidad fueron un apoyo fundamental para nuestra familia. Siempre estuvo ahí, con una palabra de ánimo, con comprensión y con una dedicación que va mucho más allá de lo profesional.
Cada uno de ustedes, desde su lugar, contribuyó a que este proceso, tan difícil para nosotros, estuviera lleno de respeto, cuidado y humanidad. Supieron ver a la persona más allá de la enfermedad, supieron tratar a Yamal Mohamed Marzok con la dignidad que merecía y acompañarlo con cariño hasta el final.
Para nosotros, como familia, fue un gran consuelo saber que no estábamos solos. Sentirnos acompañados por un equipo tan humano y comprometido hizo que todo fuese un poco más llevadero dentro del dolor.
Hoy, al recordarlo, no solo pensamos en su vida y en todo lo que significó para nosotros, sino también en todas las personas que formaron parte de su camino en esta etapa final. Ustedes ocupan un lugar muy especial en ese recuerdo.
Gracias por cada gesto, por cada palabra, por cada mirada y por cada momento de cuidado. Gracias por su vocación, por su entrega diaria y por la humanidad con la que ejercen su profesión.
Nunca olvidaremos todo lo que hicieron por mi padre, Yamal Mohamed Marzok, y por nuestra familia.
Papá, gracias por todo lo que nos diste, por tu amor, tu esfuerzo y tu ejemplo. Te llevaremos siempre en nuestro corazón. Descansa en paz.
Con todo nuestro respeto, cariño y eterna gratitud,
Familia de Yamal Mohamed Marzok.







Yamal mi primo del alma, una persona ejemplar que Dios le tenga en su gloria
Qué bonitas palabras cuando el consuelo y la pena toca nuestros corazones por la pérdida de un ser querido.También por la confianza depositada hacia un equipo que trabaja constantemente en este tipo de enfermedades y que saben cómo tratarlos.Que Dios lo tenga en su gloria y mucho ánimo a la familia.
Gran Persona...
lo siento mucho Familia
Ánimo
No sabía que había fallecido. No me he enterado hasta ahora mismo con esta carta de la familia en agradecimiento a las personas que lo han tratado. Bueno desconocia que estaba enfermo. Gran amigo desde la mili, compartiendo momentos de conpañerismo. Binomio en las maniobras donde nos quedamos caducados, como se decía antes cuando hacias más mili de lo establecido, en este caso porque nos pilló el final de la mili. Buena persona y cuando nos veíamos en la calle nos reiamos mucho. Lo vi hace unos meses por la Marina y entre risas me dijo que estaba mayor. Pero yo le decía que vieja la ropa y nos reimos. Bueno amigo alli donde esté me alegro de haberte conocido y tratado con tus buenoso y malos momentps. D.E.P