El símbolo ancestral conocido como uróboros es una representación de una serpiente o un dragón que se está mordiendo su propia cola, formando un círculo.
La imagen del uróboros se adoptó para describir situaciones o argumentos que vuelven siempre al punto de partida, sin avanzar ni resolver nada.
La expresión "el pez que se muerde la cola" se utiliza para describir un problema sin solución donde la acción para resolverlo conduce al mismo problema.
Miguel Señor es cesado como director provincial y Cristóbal Guzmán ejercerá el cargo. Hasta ahí todo normal pues los cargos de confianza en la administración dependen de quien tienen la potestad de nombrarlos: los ministros dependen del presidente del gobierno, los secretarios de estado dependen de los ministros, los jefes de estudios dependen de los directores, los asesores dependen del asesorado y los consejeros en el ayuntamiento dependen del alcalde.
Yo no puedo obligar a mi directora a que me nombre jefe de estudios y el Jefe de estudios cesará cuando el director lo estime oportuno, conveniente por los motivos que considere.
El delegado del gobierno cesa a Miguel Señor, Miguel Señor pensará que "sus amigos y amigas son unas tumbas" y se filtra la noticia como suele pasar las más de las veces en esta ciudad.
Por razones que no vienen al caso el cese es revocado por el secretario de estado pues la noticia ya es Vox pópuli y habrá llegado a sus oídos. El secretario de estado desautoriza al delegado del gobierno, tal vez saltándose a la ministra de educación recién llegada al ministerio, tal vez por algún interés desconocido o tal vez porque sabe que ya no será secretario de estado porque la ministra de educación deberá elegir su nuevo equipo.
Por falta de diálogo o coordinación entre las partes se revoca el cese y Miguel Señor, que ya se había despedido de los trabajadores de la dirección provincial, vuelve a sentarse en su despacho sabiendo que su cese es cuestión de tiempo pues así se lo habrá hecho saber el nuevo delegado de gobierno que también debe nombrar a los cargos de confianza.
A todo ello Cristóbal Guzmán es la víctima de todo el desaguisado y, conociendo su trayectoria laboral y personal basada en dejarse la piel en su trabajo: director, Jefe de estudios, profesor inspector...habrá sufrido las consecuencias de una " guerra que no es la suya"; el fuego amigo es el más peligroso de los fuegos.
¿Dimitirá Miguel Señor? ¿Esperará a ser cesado como ya lo ha sido? ¿Aceptará Cristóbal el nombramiento que propone el delegado de gobierno?
La lógica apunta a que el actual director provincial deje el cargo motu proprio pues lo que no tiene futuro ya es pasado.
Volver a las aulas y dejar las aulas sabiendo que en cualquier momento volverás a ellas es asumir que somos docentes, hagamos lo que hagamos y estemos donde estemos.
Esperemos que llega la calma después de la tormenta por el bien de todos los que firmamos parte de la educación. Demos ejemplo a la sociedad y no demos pie a que nos hagan una caricatura de mal gusto , no nos la merecemos.
Esperemos el abrazo de Cristóbal y Miguel en el acto institucional del nombramiento.






