La Confederación Africana de Fútbol (CAF) ha asegurado que respetará la resolución que se adopte sobre la controvertida final de la Copa África, en la que el título fue retirado a Senegal y concedido posteriormente a Marruecos.
El presidente del organismo, Patrice Motsepe, se pronunció en este sentido durante una rueda de prensa celebrada en El Cairo, tras la reunión del Comité Ejecutivo de la CAF, donde dejó claro que la institución no interferirá en el proceso en curso.
La CAF guarda silencio a la espera de una resolución
Motsepe fue contundente al señalar la postura del organismo ante el recurso presentado por Senegal: “Respetaremos cualquier decisión tomada por el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS)”.
El dirigente también evitó profundizar en la polémica, subrayando que no habrá más declaraciones hasta que exista un pronunciamiento definitivo. “No podemos decir nada que no hayamos dicho ya”, afirmó, dejando claro que la CAF prefiere mantenerse al margen mientras se resuelve el caso.
En este contexto, Motsepe insistió en la necesidad de centrar los esfuerzos en el desarrollo del fútbol africano: “Somos 54 federaciones de todo el continente, debemos seguir adelante, trabajando en mejorar el fútbol africano”.
Cambios para evitar nuevas polémicas
Más allá del conflicto con Senegal, el presidente de la CAF anunció una serie de reformas destinadas a mejorar la transparencia y la credibilidad del organismo.
Estas modificaciones afectan a los estatutos y reglamentos, con el objetivo de “reforzar la confianza en los árbitros, los operadores del VAR y los órganos judiciales de la organización”.
Según explicó la CAF en un comunicado, estas medidas buscan evitar que se repitan situaciones como las vividas en la final del torneo, que han generado un intenso debate en el ámbito deportivo internacional.
Un conflicto aún sin resolver
La polémica se remonta al pasado 17 de marzo, cuando la CAF decidió retirar a Senegal el título de campeón de África, que había logrado sobre el terreno de juego, para otorgárselo a Marruecos.
Esta decisión se basó en una supuesta infracción del reglamento por parte del equipo senegalés, que abandonó momentáneamente el terreno de juego durante la prórroga como protesta por un penalti señalado a favor de Marruecos.
Aunque el penalti fue fallado y Senegal terminó imponiéndose en el partido, la CAF consideró que la interrupción del juego justificaba la sanción, estableciendo un resultado administrativo de 3-0 favorable a Marruecos.
Senegal recurre y mantiene su postura
La Federación de Fútbol de Senegal no aceptó esta decisión y la calificó como “el robo administrativo más descarado y singular de la historia de nuestro deporte”.
El organismo presentó un recurso ante el tribunal deportivo, cuya resolución se espera en los próximos meses. Mientras tanto, Senegal continúa defendiendo su condición de campeón y mantiene sus celebraciones pese a la retirada oficial del título.
La decisión final será clave para cerrar una de las mayores controversias recientes en el fútbol africano, con implicaciones tanto deportivas como institucionales para todas las partes implicadas.






