La Confederación Africana de Fútbol (CAF) atraviesa un momento delicado tras la dimisión de su secretario general, Véron Mosengo-Omba, en medio de la polémica por la reciente decisión de otorgar a Marruecos el título de la Copa de África que inicialmente había ganado Senegal.
El dirigente congoleño, que ocupaba el cargo desde 2021, ha anunciado su salida a través de un comunicado en el que explica que su decisión responde a motivos personales tras una larga carrera profesional.
Una salida en un contexto complicado
La dimisión de Mosengo-Omba se produce en un momento especialmente sensible para la CAF, marcado por la controversia generada tras la resolución que cambió el campeón continental.
Aunque el ya exsecretario general no hace referencia directa a este episodio en su comunicado, su salida coincide con una etapa de tensión institucional dentro del organismo, cuestionado por su gestión en los últimos meses.
En su mensaje, el dirigente destaca su trayectoria y justifica su decisión: “Tras más de 30 años de carrera profesional internacional dedicada a promover un fútbol ideal que une a las personas, educa y genera oportunidades de esperanza, he decidido dejar mi cargo de secretario general de la CAF para dedicarme a proyectos más personales”.

Defensa de su gestión
Mosengo-Omba también ha aprovechado su despedida para defender su labor al frente de la organización africana, asegurando que abandona el cargo con la conciencia tranquila.
“Ahora que he podido disipar las sospechas que algunas personas se han esforzado por arrojar sobre mí, puedo retirarme con tranquilidad y sin ataduras, dejando a la CAF más próspera que nunca”, afirmó.
Estas palabras apuntan a las críticas y dudas que han rodeado su gestión en los últimos tiempos, en un contexto de creciente presión sobre la dirección del fútbol africano.
Agradecimientos y futuro
En su comunicado, el dirigente congoleño ha querido mostrar su agradecimiento a quienes han formado parte de su etapa en la CAF, destacando especialmente al presidente del organismo.
“Agradezco sinceramente al presidente de la CAF, el Dr. Patrice Motsepe, a mi equipo y a todos aquellos que, directa o indirectamente, han permitido que la CAF y el fútbol africano organizado logren avances reales y notables”, señaló.
Asimismo, expresó su deseo de que los progresos alcanzados durante su mandato se mantengan en el futuro, subrayando la importancia de la continuidad en los proyectos impulsados.
Incertidumbre en la CAF
La salida de Mosengo-Omba abre ahora un periodo de incertidumbre en la Confederación Africana de Fútbol, que deberá afrontar tanto la reorganización interna como la gestión de la polémica reciente.
El organismo se enfrenta al reto de recuperar estabilidad y credibilidad en un momento clave, con decisiones recientes que han generado debate tanto dentro como fuera del continente africano.
Mientras tanto, la dimisión del secretario general añade un nuevo capítulo a la crisis que atraviesa la CAF, en un escenario donde el futuro inmediato del fútbol africano permanece bajo el foco.







Más de la mitad de todo lo que dijo es mentira, se va porque está implicado en la corrupción de la CAF y no tiene otra salida, se va porque manchó la imagen de la CAF junto a otros miembros , se va porque la CAF no se pudo aplicar los dos artículos 82 y 84 del Reglamento, se va porque se forró mucho y queda muy poco y no hay para todos, esa es la verdadera razón del secretario genera de la CAF y que nadie venga con el cuento chino.