Un juicio que en un principio se iba a celebrar ayer en la sala de lo Penal número Uno quedó finalmente suspendido toda vez que la Defensa solicitó que se hiciera un examen psíquico a su cliente, un hombre acusado de incurrir en un delito contra la salud pública, en aras de demostrar que el mismo no se encuentra en plenas facultades. Así, y hasta que se amplíe el informe forense, la Fiscalía mantiene su petición de 3 años y 10 meses de prisión para el hombre y una multa de 55.000 euros tras ser detenido el 23 de agosto a las 15:00 horas en el Puerto con 12 kilos de hachís y con la idea de ir a la península.





