La Policía Nacional y Guardia Civil han detenido a 51 personas, e imputado a otras tres, pertenecientes a una organización dedicada al tráfico de hachís entre Marruecos y Europa. Los arrestados en la denominada operación ‘Mirka’ son de nacionalidad española, marroquí, holandesa, británica, rusa, alemana y rumana. En total, los agentes han llevado a cabo once registros domiciliarios y han incautado 1.600 kilos de hachís, 40 kilos de marihuana, cuatro embarcaciones semineumáticas, 17 turismos, dos furgonetas, una motocicleta, diversos efectos para el corte, manipulación y empaquetado de la droga, así como placas de matrícula falsificadas y gran cantidad de teléfonos móviles y tarjetas prepago contratadas ilícitamente. La operación comenzó en agosto del pasado año 2011, cuando se detectó en la localidad alicantina de Torrevieja la presencia de una red relacionada activamente con el tráfico y venta de estupefacientes.
Los agentes elaboraron un análisis de los métodos y las rutas empleadas por los integrantes de la organización. Para ello realizaron un control sobre los objetivos y las actividades realizadas por el grupo que permitieron abortar algunas operaciones entre Marruecos y España.
La red transportaba la droga en embarcaciones procedentes de Marruecos y efectuaban los desembarcos en las playas del litoral español o la traspasaban a otra embarcación mayor para continuar el viaje hasta otros países de la Unión Europea.
Los integrantes de esta banda actuaban perfectamente organizados y con un reparto de tareas preestablecido. Además adoptaban medidas de seguridad extremas para evitar ser detectados por las actuaciones policiales. Para ello cambiaban de domicilio y utilizaban diferentes medios de transporte, que eran sustraídos previamente y a los que colocaban matrículas falsas. El transporte de la droga se hacía además en vehículos con dobles fondos.





