Hay que ser claros y, ante discursos que superan las líneas rojas, una autoridad como es el propio delegado del Gobierno debe hablar. Por eso es bueno el paso dado por Miguel Ángel Pérez Triano, porque quien ahora lleva las riendas de la Plaza de los Reyes debe posicionarse cuando el asunto lo merece y debe hacerlo para, con claridad y rotundidad, decir abiertamente lo que necesita Ceuta.
A esta ciudad no le hacen falta pirómanos, mucho menos que alguien venga a dar lecciones de política buscando la confrontación y la exclusión. Esa es la muerte para cualquier ciudad, pero sobre todo, más aún para Ceuta.
Desde que Pérez Triano llegó a la Delegación ha tenido claro la máxima que marcó también el periodo de mando de Cristina Pérez: hay que llevar por bandera el diálogo y la lealtad institucional. Y eso no significa entreguismo ni pérdida de identidad, al contrario, ese es el único camino que sirve para hacer la política que este pueblo necesita.
El líder de Vox, Santiago Abascal, manifestó abiertamente que estaría encantando de alcanzar un acuerdo con el PP siempre que rompa los pactos que pueda tener con el PSOE en Ceuta. Como si respetarse e ir juntos de la mano en los asuntos que son de Estado fuera una traición política.
En Ceuta no se pueden hacer experimentos, en Ceuta tampoco pueden tener poder quienes son incapaces de mostrar altura de miras por el bien de este pueblo.
Ciudad y Delegación del Gobierno saben cuáles son los caminos a seguir para que los ceutíes estén mejor y aspiren a mejorar. El enfrentamiento y la ruptura son los males de un futuro que se ha labrado con el esfuerzo de muchos.
“Lo que quieren romper es la convivencia y la igualdad entre ceutíes, y eso, ni lo van a lograr, ni lo vamos a permitir”, dijo el delegado del Gobierno. Palabras no solo valientes, sino harto necesarias en momentos en los que urge la seriedad y la valentía.







La anterior delegada seguramente se hubiese quedado al margen y no habria dicho nada, asi que por lo menos al nuevo delegado se le ve con mas iniciativa y que se moja mas