La Ciudad no se ha cansado de repetir que sí, que cumplirá con el compromiso de dotar a Ceuta con un crematorio de animales.
Este viernes, en la sesión de control al Gobierno, la propia consejera Nabila Benzina insistió en ese compromiso: se construirá antes del final de la legislatura.
A la sociedad no le queda otra que confiar en que esa palabra se cumpla, hay que dar ese voto de confianza, tener esa fe en que se atenderá una reclamación cursada desde distintos ámbitos. Porque un crematorio lo piden quienes tienen animales entre su familia, pero también otros ciudadanos que se sensibilizan con lo que es una necesidad clara.
Se terminará así con esa sensación de vacío que deja el tener que deshacerse de una mascota, de quien ha sido parte importante del hogar, como si fuera un residuo más.
Quedan meses para el final de la legislatura y la Ciudad se ha comprometido a disponer de un terreno en el que construir ese crematorio para ofrecer ese servicio necesario a los ceutíes.
En Ceuta hay más de 10.000 animales censados, son 10.000 familias que no quieren tener esa despedida amarga, sino poder ofrecerle otra digna.
Hay que creer en ese compromiso político, no queda otra. Ojalá Ceuta así, por fin, pueda terminar con lo que ahora supone una agonía para quienes no pueden optar a ninguna otra opción más que dejar a quien ha sido uno de los suyas en la clínica, dentro de una bolsa, a la espera de formar parte de una carga de restos que se trasladará al otro lado del Estrecho.







Esta señora tenia que firmar ante notario, que si termina la lesgislatura, y no esta hecho el crematorio, ella tiene que costearlo de su bolsillo.