La Guardia Civil de Ceuta ha lanzado un mensaje claro y directo a través de sus redes sociales sobre la importancia de actuar con rapidez ante la desaparición de cualquier persona.
Contrario a la creencia popular difundida tanto en cine como televisión, no es necesario esperar 24 o 48 horas para interponer una denuncia. Según el cuerpo de seguridad, la demora en estos casos puede dificultar la investigación y reducir las posibilidades de localizar a la persona desaparecida.
“Si un familiar no ha vuelto a casa, su ausencia es totalmente inusual y tienes motivos reales de alarma, NO ESPERES”, subraya la Guardia Civil.
La institución insiste en que las primeras horas son críticas, especialmente cuando se trata de menores, personas mayores, o individuos con deterioro cognitivo o necesidades de medicación.
Qué hacer en caso de desaparición
La Guardia Civil ha detallado los pasos que se deben seguir de inmediato en estos casos:
- Llamar al 062 o acudir a las dependencias más cercanas para interponer la denuncia.
- Aportar una fotografía reciente y nítida de la persona desaparecida.
- Describir con detalle la vestimenta, tatuajes, cicatrices o cualquier rasgo distintivo que facilite la identificación.
- Informar sobre rutinas, lugares frecuentes y posibles enfermedades, sin omitir ningún dato que pueda parecer irrelevante, ya que podría ser determinante para la investigación.
Según explican desde la Guardia Civil, al recibir la denuncia se activa de inmediato el protocolo de búsqueda, movilizando patrullas en las calles y alertando a los puestos fronterizos.
La prevención y la colaboración ciudadana, esenciales
Este mensaje también pretende desmentir los mitos que rodean la denuncia de desapariciones y enfatizar la necesidad de colaboración ciudadana.
“En estos casos, el tiempo es nuestro mayor aliado. Estamos contigo”, aseguran la Benemérita, que recalcan la importancia de la acción rápida para proteger a los colectivos más vulnerables.
En definitiva, la institución recuerda que cada minuto cuenta y que la responsabilidad de actuar recae tanto en la familia como en los propios vecinos. La rapidez, la información detallada y la colaboración efectiva son fundamentales para garantizar que las desapariciones se gestionen con la mayor eficacia posible.






