La Capitanía Marítima de Ceuta ha abierto un expediente sancionador y ha impuesto una garantía de 30.000 euros al buque New Victory, un bulkcarrier de 169,51 metros de eslora, con bandera de Belize, que se encontraba fondeado en Ceuta y que se quedó sin reserva de combustible durante el temporal, desoyendo las órdenes de Capitanía Marítima y poniendo en riesgo la seguridad marítima en el entorno.
Durante las jornadas más crudas del temporal, el buque no pudo abandonar el fondeo por la falta de combustible a bordo. Con vientos sostenidos fuerza 9 y rachas fuerza 10, el ‘New Victory’, en lastre, se vio obligado a utilizar la máquina para corregir su posición debido al garreo por mal tiempo, generando una situación de riesgo.
Esta situación supuso un peligro de rotura de los cables de comunicaciones tendidos sobre el lecho marino, al encontrarse el buque en una zona de fondeo prohibido, así como el riesgo de embarrancada en la costa Norte de Ceuta. Inicialmente, el capitán del buque informó a la Capitanía Marítima de que la situación era crítica, ya que solo disponían de 2.000 litros de combustible, existiendo riesgo de ‘blackout’, es decir, de quedarse sin energía y sin capacidad de maniobra.
Incumplimiento de órdenes
Posteriormente, con vientos de fuerza 8, Ceuta Port Control ordenó a todos los buques abandonar el fondeadero, una orden que el ‘NEW VICTORY’ incumplió. Ante esta situación, la Capitanía Marítima solicitó un informe detallado del combustible a bordo, comunicando el capitán que los tanques estaban agotados, motivo por el cual no podían salir del fondeo.
Ante la gravedad de los hechos, la Capitanía instó al naviero, a través del capitán, a contratar un servicio de remolque, un servicio que nunca llegó a realizarse. Como consecuencia, se ordenó la inmovilización del buque y se llevó a cabo una inspección en el marco de las inspecciones París-MoU, aplicables a buques extranjeros.
Como resultado de dicha inspección, y en base a deficiencias relativas a las cantidades de combustible de reserva que el buque debía mantener a bordo, la Capitanía Marítima impuso una garantía de 30.000 euros.
Expediente sancionador
Una vez resueltas las deficiencias detectadas y depositada la garantía exigida, la Capitanía Marítima ha procedido a levantar la inmovilización del buque, permitiendo su salida. No obstante, la naviera deberá responder al expediente sancionador abierto por la Capitanía Marítima de Ceuta por los hechos acaecidos.
El buque inmovilizado, al que la Capitanía Marítima de Ceuta ha abierto expediente administrativo sancionador, permanece bajo el seguimiento de la autoridad marítima competente.






