El Parque de Santa Catalina vuelve, una vez más, a parecer un desierto.
Hace años, cuando Emilio Carreira era consejero de Medio Ambiente, el Ayuntamiento se gastó un auténtico pastón en convertir el parque en una gran zona verde, repleta de plantas y árboles que se plantaron con motivo de su inauguración.

Todo aquel dineral se perdió por completo, ya que no sobrevivió ni una sola planta ni ninguno de los árboles que se habían plantado. En apenas unos meses, todo se secó y el dinero invertido se perdió sin remedio.
"Da la impresión de que se va a cometer el mismo error: gastar una enorme cantidad de dinero para que el parque siga siendo un secarral, con mal olor de la EDAR"
Tanto los técnicos como los políticos fracasaron estrepitosamente. Fue un episodio de absoluta vergüenza. Tiraron a la basura un dinero que no era suyo, sino del contribuyente, y nadie asumió responsabilidades por semejante fracaso. El parque se convirtió en un auténtico desierto, y además muy feo.

Lo que se vendió como un gran proyecto de zona verde se transformó en muy poco tiempo en un auténtico secarral.
No sé cuántas veces más se intentó que el parque tuviera algo de verdor, pero nunca se consiguió. Todo fue empeorando: caminos destrozados, un parque infantil en muy malas condiciones, y un deterioro general evidente.
Ahora se proyecta una gran remodelación en la que vuelven a invertir otro pastón. Se hacen muchas promesas, pero la realidad ya empieza a verse. Como se puede apreciar en las fotos, lo que no hace mucho era una zona verde muestra ya plantas secándose, e incluso zonas áridas que recuerdan al parque anterior, cuando todo estaba completamente seco.

Da la impresión de que se va a cometer el mismo error: gastar una enorme cantidad de dinero para que el parque siga siendo un secarral donde, además, en muchas ocasiones el mal olor procedente de la EDAR lo hace prácticamente intransitable y muy desagradable.
En fin, más de lo mismo, para no variar.







A quien conozca la zona, el viento que da y el salitre marino, no se le ocurre sembrar ni un cactus allí , ahora bien, si lo que se trata es ganar dinerito limpio, adelante; presupuesto y otra vez a plantar.
Aquí en Ceuta sobra dinero para los “chiringuitos”personales, ahora dicen que van a gastarse otra fortuna en La Sirena, luego se abandona pero el gasto ya está hecho (?).