Aprovechando que son las navidades y se termina el año hago esta letra a mis Regulares de Ceuta.
Trece años se han cumplido ya que formo parte del Grupo de Fuerzas Regulares de Ceuta Nº 54 y he vivido los grandes momentos en el Acuartelamiento González Tablas, desde contemplar cómo se detuvo el reloj en el combate de Tazarut, el despacho de hace un siglo del Coronel, la Sala de Laureados o cómo pesa la Bandera, la más Laureada del Ejército Español.
Inmaculada Concepción, Patrona de Infantería, celebramos el Milagro de Empel, Legionarios, Regulares, Regulares, Legionarios, con el corazón partido, cuerpo de infante, alma de marinero.
Juntos formamos Bandera, veteranos y Regulares de Honor, y pude divisar a los que visten brilloso el uniforme del cuerpo, los nuevos soldados Regulares, jovencitos, con las miradas nuevas y los ojos brillantes y les pedí por favor una foto con todos ellos.
Si mi frase terminaba diciendo; disfrutar este momento de vuestras vidas porque dentro de cuarenta años, estaréis como nosotros, a puchero vivo suspirando con el Himno, la Plegaria y el saludo a la Bandera.
A mi Grupo le he pedido:
Tengo el corazón partido entre los Regulares y La Legión, los que se alegran y se enfadan cuando me pongo el Chapiri o el Tarbuch, por si alguna vez falto con mi pluma por si estoy bajo las dunas de Smara o agrupado en el 5º Tercio o si he visto la silueta del navío navegando por los mares eternos, dejo una cuartilla con unas letras.
Soy ejemplo de leales.
Misión cumplida en Valencia por la Dana, las labores de vigilancia del perímetro fronterizo, montando las literas en los pabellones cuando la Pandemia hace cinco años.
Las pateadas de cobertura como Unidades de Defensa de Área, la Infantería ligera, las misiones internacionales, el despliegue en zonas de conflicto, catástrofe o calamidad pública.
La primera respuesta en caso de necesidad en auxilio de la población civil con despliegue de medios, comunicaciones, medios sanitarios, rescate y evacuación, con las acciones de mérito que han sido portada de noticias, donde los Regulares han sido destacados con acciones heroicas asistiendo, socorriendo y previniendo accidentes, rescates marítimos, búsqueda y ejercicios siempre como si fuera una vez más el desafío de los 300.

La práctica diaria de la disciplina, pilar fundamental de la institución militar, el esfuerzo por mejorar nuestras capacidades de combate, conscientes de que la instrucción y el adiestramiento han de ser duros para alcanzar el nivel de eficacia, que es el combate moderno, requiere la lealtad, el compañerismo, el conocimiento mutuo entre mandos y tropa, tal como exigía nuestro Primer Jefe.
Cada mojarra una medalla, una leyenda cuelga del mástil.
Queda para el final de este día emotivo, divino, hermoso, bellísimo y memorable, para la despedida
Como en años anteriores, con las mejores galas por junio y por diciembre, cada viernes regular, con vosotros pueda disfrutar.
Un beso os dedico con un fuerte abrazo, por que siempre vuestras acciones, ejercicios, misiones sean orgullo de vuestros padres, mujeres, hijos, amigos y hermanos.

El Grupo Regulares Ceuta Nº 54 es el heredero y depositario de hechos y acciones llevadas a cabo con el sudor, la sangre y el esfuerzo de sus hombres independientemente de la época en que tuvieran lugar pues siempre y en todo momento combatieron allí donde se les ordenó, sin importar el número ni la naturaleza del contrario, entregando en muchos casos el tesoro más preciado de un hombre, su vida.
Y si la empresa fuera dura, tan difícil que vuestra mirada fuera el cuadro de Bertuchi sois ejemplo de leal, con vuestro lema: ¡Fiel Regular, hasta morir!
Javier Chellaram (Regular de Honor)






