Los cerca de 500 militares de la Armada rusa que han estado en Ceuta ponen rumbo a su travesía tras unas jornadas
Se marchan pero se quedan. Al menos, y es mucho, "con el mejor de los recuerdos de esta ciudad, del Puerto de Ceuta y de los ciudadanos", valoraba ayer el comandante jefe de la operación, Anton, ante la comitiva institucional de la Autoridad Portuaria de Ceuta en cuyo frente se encontraba su presidente, José Torrado.
Se marcharán también los cerca de 500 militares de la Armada rusa que llegaron a Ceuta el pasado viernes a bordo de las unidades 'Neustrashimy' y 'Yaroslav Mudriy' (embarcaciones diseñadas con el propósito general de la defensa antisubmarina) con un buen número de anécdotas, algunas contadas por el mismo comandante al mando del operativo y otras narradas por los propios militares.
De tal modo, siguen las voces rusas (ayer se contó con la presencia de una traductora oriunda del país del Kremlin) que "una de las características que hemos podido advertir del ciudadano ceutí es su enorme hospitalidad, su buen corazón y su esmero por contribuir a que el foráneo se sienta bien y esto lo vimos en un ejemplo nada más llegar y es que alguno de nosotros trató de cruzar de manera indebida una carretera, sin caminar por el paso de cebra, y los conductores lejos de recriminarnos nuestro error, frenaban, nos cedían el paso y nos saludaban divertidos".
"Son muy graciosos", dice José, un taxista que acaba de trasladar a tres rusos que recogió en la puerta del 'Eroski': "Iban cargados de camisetas, bebidas y sobre todo de productos de nuestra gastronomía porque de hecho olía a chorizo picante", explica riendo el conductor tras pronunciar unas palabras que encuentran semejanza con las que describe la traductora: "Dice el capitán del 'Neustrashimy', que se llama Roman, que recordará siempre el sabor del jamón, un lujazo que sabe muy bien".
"Es indudable que, por encima de los beneficios para la Autoridad Portuaria, la llegada masiva de rusos es positiva para el conjunto de la ciudadanía, a transportistas, comerciantes y hosteleros", valora el presidente Torrado y en este sentido cabe resaltar que la cantidad en euros que han solicitado los más de 450 militares rusos para gastar en sólo dos días y medio en nuestra ciudad es de 200.000 euros, cantidad que han conseguido tras el cambio de divisa efectuado gracias a la cooperación del consignatario.
Lo que eran rublos son euros. Hasta 200.000, nada menos. ¿Compran mucho o poco? La respuesta en 'Zara', 'Springfield', 'Marisol' u otros comercios de la ciudad es rotunda: "Compran, que es lo que importa".
Además de realizar compras en beneficio de la ciudad, las visitas de militares de la Armada rusa, que comenzara en 2010 y que desde entonces se han sucedido las llegadas hasta el punto de ser ya 25 los buques rusos que se han desplazado a Ceuta, "se debe a una explicación lógica", explica Anton, el comandante al mando del operativo, "ya que Ceuta se encuentra situada entre dos continentes y dos mares y Rusia navega mucho de norte a sur para realizar los cometidos programados por nuestro Gobierno, de modo que el paso por Ceuta es casi obligado pero lo que no lo es, es quedarse y eso lo ha conseguido esta ciudad porque cualquiera que sean nuestras necesidades de operatividad las satisfacen de manera extraordinaria, eficaz y en muy poco tiempo".
En este sentido, cabe añadir que los 500 militares solicitaron más de 8.000 kilos de frutas y verduras de Ceuta y Algeciras, más de 3.000 litros de agua potable y 731 toneladas de gasoil servido por la petrolífera Ducar, lo que juega en beneficio de más activos que operan en nuestra ciudad.
Así, y regresando al encuentro entre la comitiva de la Autoridad Portuaria y la cúpula de la Armada rusa desplazada a Ceuta, acaecido en la propia sede del Puerto, no queda más que repetir una palabra muy pronunciada por ambas partes: 'Spasiva', que significa 'gracias', para terminar añadiendo: 'Do vstrechi', es decir, 'hasta la próxima visita'.







