Ya son cien los empadronamientos irregulares que han sido detectados por la Ciudad Autónoma, publicándose en el BOCCE la orden para darlos de baja. En el boletín de ayer se reseñó la detección de 70, que sumados a los 30 de hace un par de semanas, ya se eleva al centenar las órdenes de desempadronamiento que se han cursado.
Un grupo específico de la Policía Local, en coordinación con el Negociado de Estadística, se está encargando de controlar vivienda por vivienda para ir poniendo orden en el padrón. En esta carrera por recuperar la legalidad y evitar más fraudes, se está comenzando a investigar aquellas viviendas con nueve o más de nueve personas empadronadas, comprobando así si es que realmente viven en esa casa y si ese inmueble goza además de todos los permisos urbanísticos.
Pisos patera y fraude
De momento, en el último mes se ha conseguido detectar hasta cien empadronamientos fraudulentos, porque las personas que constaban en el padrón como residentes en una vivienda no residían allí. No obstante el hecho de aparecer como si lo estuvieran, les reportaba una serie de beneficios como la obtención de ayudas o la mayor facilidad para iniciar un trámite judicial.
Entre la lista de personas con residencia fraudulenta publicada en el BOCCE destacan, por su elevado número, los marroquíes, dándose el caso de que algunos están únicamente reseñados con su nombre de pila, nada más.
Detrás de estos empadronamientos se encuentra la problemática de los llamados pisos patera, que sirven, precisamente, para que estas residencias fraudulentas se estén beneficiando de ayudas que no les corresponden, lo que indirectamente constituye un fraude a las arcas tanto municipales como estatales.
La Delegación del Gobierno, que es la que ha auspiciado estos controles, no ha puesto cifra a este fraude pero señala que puede llegar al millón de euros.






