Desde el pasado mes de mayo la Ciudad ha abierto expediente sobre 93 inmuebles al ser considerados construcciones ilegales. De todo ese grupo, ocho ya se han ejecutado, habiéndose procedido a su demolición. En el Consejo de Gobierno celebrado ayer se informó, por ejemplo, del derribo de una obra en Patio Castillo, al haberse comprobado la existencia de irregularidades urbanísticas.
El portavoz del Gobierno, Guillermo Martínez, informó ayer de que esta es la política que se va a seguir para intentar terminar con la mayor parte de las obras ilegales que hay en la ciudad y sobre las que se ha abierto un expediente que debe concluir, tras los trámites oportunos, en la demolición de la infraestructura.
La consejera de Fomento, Susana Román, dio a conocer ayer en la reunión con el resto de los consejeros, de los pasos que se están dando para trabajar en este ámbito persiguiendo las irregularidades urbanísticas existentes que son, además, las que sostienen otro tipo de tramas como los empadronamientos falsos o los denominados pisos patera.
Una unidad específica de la Policía Local trabaja con Fomento para la revisión de las obras irregulares, el inicio de los expedientes, su notificación y, finalmente, el derribo oportuno si se han cumplido todos los trámites.






