La movilización del Sindicato Médico de Ceuta en la Plaza de los Reyes representa una demanda sanitaria que no puede esperar: la necesidad de integrar logopedas públicos dentro del Hospital Universitario de Ceuta.
Familias afectadas mostraron su malestar y con toda la razón tomando en cuenta lo expresado por el propio presidente del SMC, Enrique Roviralta, quien calificó lo que ocurre como una "injusticia sanitaria evidente".
Esto con el argumento de que Ceuta se encuentra en una situación anómala, pues a día de hoy, el Clínico de Loma Colmenar carece de logopedas, a diferencia de Melilla, una diferencia para la que no existe "una sola razón técnica ni sanitaria" que la justifique.
Roviralta fue contundente al establecer la naturaleza vital de este servicio, señalando que "la logopedia salva vidas, devuelve capacidades y restaura dignidad".
Se dejó en evidencia que lejos de ser un "lujo" o un "complemento", es una prestación "esencial", lamentando que la falta de atención especializada en esta área obliga a los pacientes que lo requieren a quedarse "estancados" en su evolución, una situación intolerable que va en contra del derecho fundamental a la salud.
El Sindicato recalcó que la solución ya ha sido implementada en la ciudad hermana de Melilla, donde se resolvió mediante "contratación directa", haciendo hincapié en que la exigencia es simple: “Ceuta debe dejar de ser la excepción, el territorio olvidado, el último de la fila".
Para cubrir las necesidades básicas, Roviralta estima que serían necesarios dos logopedas en el hospital y otros dos en Atención Primaria.






