La aprobación inicial de los Presupuestos 2026 marca un punto de inflexión decisivo para Ceuta. No se trata solo de un documento contable, sino de una apuesta firme por un futuro más sólido, equilibrado y esperanzador para todos los ceutíes.
La consejera Kissy Chandiramani subrayó que estas cuentas nacen del esfuerzo colectivo de una ciudad que ha sabido levantarse una y otra vez. Y ese espíritu de resistencia y dignidad es precisamente el que queda reflejado en cada capítulo del presupuesto.
Las cifras avalan un rumbo estable y responsable: crecimiento económico, más empleo, mayor inversión empresarial y una mejora generalizada de los indicadores que demuestran que Ceuta avanza con determinación.
El Plan Plurianual de Inversiones y el impulso a las barriadas, la vivienda, la movilidad, la protección del entorno y la transformación digital configuran un proyecto de ciudad a largo plazo, pensado para mejorar la vida cotidiana de las familias y fortalecer las oportunidades de futuro.
Pero si algo merece una mención especial en esta aprobación inicial es la valentía mostrada por los diputados no adscritos. En un clima político marcado por la crítica fácil y el ruido, han optado por situar el interés general por encima de la conveniencia partidista.
Su apoyo ha sido determinante para que estos presupuestos, concebidos para modernizar Ceuta y garantizar su estabilidad, puedan seguir adelante.
Esta decisión no solo demuestra responsabilidad, sino también compromiso con una Ceuta que mira al mañana con ambición.
Porque cuando se antepone el bienestar de la ciudadanía, gana toda la ciudad. Y estos presupuestos, con sus inversiones, su equilibrio y su visión, son una oportunidad real para seguir construyendo la Ceuta que merecemos.






