La pasada semana califiqué el examen de un alumno con un cero. El ejercicio era de Historia de la Filosofía y el texto versaba sobre Platón.
Todos los exámenes en segundo de Bachillerato se centran en los criterios de las pruebas de acceso a la universidad: textos, directrices, situaciones de aprendizaje. cuestiones precisas que siguen rúbricas concretas sobre lo que tiene que ser el ejercicio.
Se intenta evitar el fusilamiento de los filósofos: que si el comentario es de Platón hablan de todo lo que les da la gana, quién era su padre y su madre, cómo se llevaba con sócrates, por qué discutió con Aristóteles, qué dijo del alma, del cuerpo y del Espíritu Santo. Hablar de todo como un loro sin entender nada de nada. De ahí los errores de confundir taberna con caverna.
Con todo el cariño y paciencia espeté al discente de su error y le recordé que no se trataba de hablar de Platón desde una desconexión caótica entre el texto y la paupérrima respuesta a lo que realmente se pregunta.
Llevo 35 años intentando enseñar a dudar, a ser críticos, a no vender el alma al diablo por una nota, a no mercadear con un resultado...esa ha sido mi utopía, hacerles dudar, que reconocieran con Sócrates el " sólo se que no sé nada", el querer investigar los errores, las dudas, las inseguridades, la dialéctica de una razón pura. Y ahora nos viene la inteligencia artificial en esta época tan complicada de la docencia.
Quieren hablar inglés, aunque no sepan inglés, presumen de sus disertaciones y no entienden lo que dicen, se vanaglorian de enamorarse por las redes aunque no hayan acariciado el amor, viajan desde realidades virtuales o realizan ejercicios de matemáticas apretando una tecla.. intentarán convencer al profesor que lo saben hacer porque no los vio copiar en el examen y carece de pruebas para suspenderlos.
Veo a mis chicos con móviles, con pinganillos, con estrategias técnicas y sofisticadas: la inteligencia artificial les garantizará el sobresaliente. ¿Pensar? ¿Esforzarse? ¿Aprender a conducir cuando hay coches automáticos? ¿Leer un libro si una aplicación te cuenta lo que te interesa saber?
Elegir ser manipulados, abandonarse a la voluntad del algoritmo, erradicar el analfabetismo con el analfabetismo.
¿Salir de la caverna de Platón? No...gracias.






