SIX SEVEN, profe. Con esta expresión me contestaron 4 alumnos de Filosofía cuando hablábamos de Platón, del futuro, de los estudios y de implicarse activamente en lo que uno hace.
Les pregunté qué significaba esa expresión acompañada de gesto manual , un gesto de indecisión, donde las manos se mueven como si se estuvieran sopesando dos opciones o como si se estuvieran pesando dos cosas.
Nadie de los chicos y chicas de otras clases supieron definirme qué se quería decir concretamente: caos, desorden, no saber cómo actuar, qué hacer, qué decisión tomar, no me agobies con tus consejos.
Es curioso, una expresión comodín utilizada para expresar que no hay nada que expresar, que no hay nada que decir, que ya veremos lo que hacemos.
Es el grito de lo absurdo y del sin sentido, del sopesar dos opciones, de romper un diálogo coherente basado en razonamientos cotidianos: estudia, trabaja, esfuérzate, afronta las circunstancias. SIX SEVEN es un ¡Corta el rollo, no me rayes, déjame en paz, deja que yo elija!
¿Es un grito de guerra de una generación? ¿Una protesta encubierta con un código secreto? ¿No es nada?
Contenidos burlescos o sin significado, creados únicamente para provocar reacción, una manera de entrar en un lenguaje sin lenguaje, en un contenido sin contenido, en una protesta sin protesta, en una sociedad a la que debes responder con la absoluta indiferencia.
Algunos dicen que significa" más o menos, o ni una cosa ni otra, una oportunidad oportunidad para fastidiar a sus mayores o una respuesta a cualquier pregunta a casi cualquier pregunta"
Todo un laberinto para los miembros de la Real Academia de la Lengua, para los semiólogos, para los comunicadores.
¿Se convertirá en un grito de guerra? ¿Definirá a una generación? ¿Serán los gestos virales el nuevo esperanto de la humanidad?
No hay identidad de significante que comporte identidad de significado:
Fistro, pecador de la pradera, te das cuen, hasta luego Maricarmen, ola qué ase, akuna Matata, chiripitifláuticos, Hakuna, Matata, "supercalifragilisticoespiralidoso".
Todas las generaciones tenemos un six Seven, una manera de entendernos para que no nos entiendan los que quieren entendernos.
Para mí significa...jubílate ya, carcamal.
SIX SEVEN cañonazo.






