Quieren que no se hable más. Que se respete su dolor y las muertes de sus seres queridos sirvan para zanjar de una vez la rumorología a la que se han tenido que enfrentar cada día desde que los ya tres fallecidos se fueron de Ceuta para “ayudar a sus hermanos sirios”, dicen. Así los consideraban Rachid, ‘Tafo’ y ‘Piti’, amigos y compañeros de trabajo en el sector del taxi, que sentían que debían hacer algo y no quedarse impasibles cada vez que veían por la televisión las matanzas del régimen sirio contra la población civil. Partieron en abril y sus familias siempre aseguraron que nada sabían del tema. Todo eran conjeturas. Cuando se comunicaron desde allí con ellas, vía internet, la cosa ya cambiaba y todo empezaba a cuadrar. Estaban allí.
La primera llamada, tres semanas después de que llegaran al país árabe, fue de ‘Piti’ comunicando el fallecimiento de Rachid, el pasado junio. La segunda, la noche del lunes, de un desconocido, con acento extranjero, a casa de los padres de ‘Tafo’ anunciando también su muerte. El martes, tras incesantes rumores, otra llamada advertía al hermano de ‘Piti’ de que éste también había fallecido. Hasta recibir esa llamada, en casa del chófer de Rachid llegaban noticias de que estaba herido grave. El luto se adueñó primero de la barriada de Príncipe Felipe, posteriormente del Sardinero y ayer eran muchas las personas que se acercaron hasta la zona de las Casas Nuevas, en Príncipe Alfonso, para transmitir las condolencias a los padres, hermanos y viuda de ‘Piti’, que deja dos niños pequeños.
Se sabe que las familias sienten recelo hacia las fuerzas de seguridad porque, dicen, no les retuvieron en España a pesar de tenerles bajo vigilancia. Señalan que tampoco han hecho algo para intentar que volvieran. Las críticas se ceban con el CNI, ya que son sabedores de que han estado controlados por ellos, y aún así, pudieron marchar en abril y llegar hasta Siria. Uno de estos ceutíes se tuvo incluso que renovar la documentación, así que estaba claro que iban a emprender salida del país. Conocidas las muertes, las fuerzas de seguridad sospechan ahora que esto no va a parar, que sigue habiendo intentos para reclutar a más personas para viajar a Siria que puedan estar viendo como héroes a los fallecidos. Los intentos de captación se dan en Ceuta y en la vecina Marruecos. Sólo en Tetuán, estas fuentes policiales creen que han partido cerca de un centenar de alauitas para luchar contra el régimen de El-Asad. Y las opiniones en la calle se enfrentan entre los que critican esta actitud o quienes la ensalzan. Entre los que piensan que la yihad se realiza en el hogar familiar y en el entorno y los que creen que el combate está ahí y es una opción tan válida como cualquier otra. Las tres familias denunciaban hace unos días su desaparición declarando la viuda de Rachid, el primero en fallecer, que su marido había ido a Siria y practicar la Yihad. Un asunto que ya está siendo investigado judicialmente.






