El obispo emérito de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, Antonio Ceballos Atienza, celebró el pasado viernes sus cincuenta años desde que fuera ordenado sacerdote. Para conmemorar este acontecimiento se celebró la Santa Misa en acción de gracias de estas bodas de Oro en la Santa iglesia Catedral de Cádiz. Ceballos agradeció, en primer lugar, en la homilía, que se le hubiera cedido la presidencia de la Eucaristía. Asimismo, manifestó que a cincuenta años de distancia reconoce las acciones maravillosas que el Señor ha realizado en su vida intensa de ministerio sacerdotal.






