El joven cuyo cuerpo sin vida fue localizado este pasado miércoles cerca del Faro de Punta Almina ha tenido que ser enterrado de forma extraordinaria esta tarde en Ceuta, en la tumba 5196.
Y así ha tenido que ser debido a la falta de mayor número de neveras o de una cámara de congelación para guardar durante más tiempo cadáveres, después de que este mismo viernes, en cuestión de horas, hayan sido localizados los cuerpos de dos niños en el Sarchal y el Recinto.
La Funeraria Al Qadr ha procedido a su traslado hasta el cementerio de Sidi Embarek, en donde ha tenido lugar su entierro en torno a las 19:00 horas.

Otra identificación sin lograr
Ha sido imposible su identificación ya que el cuerpo llevaba bastante tiempo en el mar cuando fue localizado por los GEAS de la Guardia Civil, justo 24 horas después de que la Ciudad hiciera entrega a esta unidad de la Medalla de la Autonomía, en reconocimiento, precisamente a su actuación en un escenario de tantas tragedias.
Ese mar, dicen, no se queda con nada y sacó a flote su figura. Vestía ropa de baño, era joven y probablemente marroquí o argelino.
Hoy se le ha despedido y rezado, en una escena que está siendo ya demasiado habitual en nuestra ciudad.

Protocolos que deben ser mejorados
No paran de ser localizados cuerpos sin vida, 26 en lo que va de año. No cesan tampoco los entierros llevados a cabo. Pero entre una escena y otra asoma el déficit existente para, primero, disponer de medios para conservar más tiempo los cuerpos sin proceder a su enterramiento.
Y, segundo, para tener protocolos de cooperación más eficientes con Marruecos para, por ejemplo, facilitar la toma de muestras de ADN en la misma frontera. Eso ayudaría a las identificaciones, toda vez que las familias que carecen de visado no pueden entrar en Ceuta a reconocer los cuerpos ni a presentar denuncias.

Tres cuerpos sin vida en una semana
La Guardia Civil ha recuperado en una semana 3 cadáveres en el mar, todos pertenecientes a magrebíes que habían intentado el cruce a nado. Las rutas son cada vez más peligrosas puesto que intentan avanzar mucho en su trayecto para, precisamente, no ser interceptados en plena ruta.
Eso lleva a un mayor cansancio lo que deriva en mayor facilidad de muerte.
Este 2025 han sido localizados esos 26 cuerpos sin vida, en dos casos solo restos de personas. Todos tienen relación con episodios asociados a la inmigración que llega por vía marítima, que es la mayoritaria sobre los intentos de entrada por la valla.
El Laboratorio de Criminalística de la Guardia Civil de la Policía Judicial intenta siempre averiguar la identidad de quienes mueren en estos periplos clandestinos.





