La Ceuta International Symphony Orchestra (CISO) ha ofrecido esta tarde en el Teatro Auditorio Revellín de Ceuta el gran concierto de clausura que pone fin a una serie de encuentros musicales enmarcados en el Décimo Encuentro de la CISO.
La cita musical fechada para este domingo ha comenzado a las 20:00 horas y ha sido recibida de buena gana por el público, que ha llenado la sala baja del Revellín a excepción de cinco filas y ha contado con la presencia también de espectadores en las butacas situadas en las zonas altas.

Participantes de una decena de países
El gran concierto sinfónico de clausura en el Teatro Auditorio del Revellín al que decenas de personas han tenido la oportunidad de asistir ha gozado de una variada programación.
La Ceuta International Symphony Orchestra, dirigida por el maestro Edmon Levon, tenía previsto ofrecer un repertorio que incluía obras de Piotr Ilyich Tchaikovsky y Antonín Dvořák, con la participación especial del pianista ceutí Eduardo Hernández Vázquez.
Una entrada esperada
Luces bajas en la sala, un desfile de músicos que se dirigían a tomar asiento para dar vida a la música con sus instrumentos, una espera que merecía la pena y, ante la mirada expectante de todos los presentes, se tuvieron su entrada el director y el reconocido pianista ante un público ansioso y los miembros de una orquesta que los esperaba con ganas para comenzar el concierto que pone colofón al Décimo Encuentro de la CISO.
Las luces blancas cobraron vida sobre las tablas del Revellín, Levon adoptó su papel de director y tras aplausos que parecían interminables y que mostraban el arduo respeto fundado desde las butacas, la música se abrió paso en la sala.
Dvořák para abrir
El inicio estuvo marcado por la presencia de las composiciones del ilustrísimo compositor Dvořák, sonando temas como sus sinfonías número 7 y número 8.
El acto se ha desarrollado entremezclando la música con las aportaciones formativas. De esta manera, tras un espectáculo de música clásica robándose la atención de todos, venía una dosis de información que aclaraba con éxito las dudas sobre las composiciones escuchadas o por escuchar.
Datos de interés
Entre estos datos de interés se han impartido acotaciones sobre los tiempos, tocando conceptos como: Alegro con brio; Adagio; Allegreto gracioso-Molto vivace; y Allegro ma non trapo; términos realmente desconocidos para quienes no cuentan con una nutrida formación en música.
Ni falta hace decir que nunca está de más poder acceder a nuevos conocimientos, más aún cuando son respaldados con ejemplos prácticos tan nutritivos como cada una de las piezas que han formado este gran concierto.
Ceuta cierra así unas jornadas marcadas por el gozo de la música clásica y los instrumentos que le dan vida.
Un proyecto internacional
Este proyecto sinfónico de cooperación internacional ha reunido desde el 27 de agosto hasta este domingo a jóvenes intérpretes de alto nivel procedentes de una decena de países.
El evento fue inaugurado por el dulce sonido de la flauta travesera. Fue Tamara Alicia Jiménez la encargada de poner la música en esta ocasión en un concierto titulado ‘La música como espejo’.
Esta artista está graduada por el Conservatorio Profesional de Música de Jaén, es maestra en la materia y musicoterapeuta.
El piano, presente en el encuentro
Pero no solo la flauta ha sido protagonista durante las jornadas de este X Encuentro de la CISO. El piano encontró su protagonismo también el pasado 27 de agosto en el concierto de piano otorgado por Eduardo Hernández, director artístico del proyecto.
Los espectadores tuvieron la oportunidad de experimentar un concierto el que las notas se movían entre la nostalgia y la alegría.






