Los reencuentros siempre vienen cargados de recuerdos y emociones. Más aún cuando se trata de un grupo de personas con algo en común y que llevan mucho tiempo sin compartir vivencias.
Eso es lo que han vivido en la noche de este lunes los antiguos alumnos del taller de pintura de Sonsoles Oteyza que, junto a la profesora, han disfrutado de una cena en el restaurante La Riquísima.
Años después de poner fin a sus clases de pintura y de que Sonsoles dejara Ceuta para trasladarse a Madrid, este grupo de artistas han podido recordar los momentos que vivieron durante su estancia en la academia, así como ponerse al día de todo lo que ha ocurrido en sus vidas.
Una idea de Agustín Marañés
Uno de estos alumnos es Agustín Marañés. A sus 98 años, ha querido que El Faro de Ceuta sea testigo de este reencuentro. Algo que ha hecho a título personal y que era una sorpresa también para sus antiguos compañeros.
Ninguno se esperaba que esto fuera a ocurrir y en sus rostros se reflejaba la sorpresa, así como su agradecimiento a Marañés por pensar ello y que este momento quedara grabado para siempre.
Vuelta al pasado por unas horas
Durante la cena, los antiguos alumnos han vuelto al pasado durante unas horas. Pareciera como si el tiempo no hubiera pasado y volvieran a encontrarse entre pinceles, lienzos y pinturas.
Este ha sido un momento inolvidable para todos ellos. Los reencuentros siempre tienen su magia y este ha sido muy especial para todos ellos.
El taller de pintura de Sonsoles Oteyza
La artista Sonsoles Oteyza no dudó en poner su arte al servicio de todos aquellos que quisieran aprender de pintura.
Así nació su academia, en la que personas de entre 60 y 90 años dejaron volar su imaginación creando unas obras que sorprendían a todos aquellos que tenían la oportunidad de admirarlas.
En una de las últimas exposiciones de los alumnos de esta academia, que tuvo lugar en 2019, un total de 18 alumnos mostraron que la edad no entiende de limitaciones y que todo se puede conseguir.
Ahora, han podido recordar esas vivencias, conocer quienes han seguido con la pintura y, quien sabe, pensar en un próximo reencuentro para disfrutar de su compañía.






