Puertas que abren caminos. Accesos que permiten la entrada y el paso de los transeúntes en lugares donde se apreciaba un gran trasiego en antaño. Son parte de la ciudad y hablan sobre la historia de Ceuta.
Gran parte de ellas fueron construidas como una pieza dentro de las murallas y sistemas defensivos que bordeaban el mapa urbano. Sin embargo, más allá de su carácter defensivo, también eran importantes puntos de control tanto de habitantes como de viajeros.
No son las únicas funciones que han desempeñado en el pasado. Eran también enclaves para el comercio y el avituallamiento, labores que se desarrollaban siempre bajo la vigilancia de las autoridades militares. Cada una se levantó sobre el suelo con una forma o estética diferente en base a su cometido o situación. Es por ello por lo que unas están más o menos fortificadas y decoradas.
Puertas de la ciudad
La más simbólica de las que han sobrevivido al tiempo y a los cambios de civilización es la califal, nacida en el siglo X. A ellas se unen otras, en concreto, la de Santa María, la de la Ribera, la del Boquete de la Sardina, la de Fuente Caballos o la del Cristo.
La primera de las mencionadas salió del olvido en 2002 cuando fue descubierta durante una visita en el marco de las ‘I Jornadas de estudio sobre fortificaciones’. Era el principal acceso a la medina, es decir, a la ciudad que existía por aquel entonces. Estaba rodeada de murallas que se levantaron por encargo del califa cordobés Abderramán III en el año 957 d.C. La obra de las mismas finalizó durante el mandato de su hijo.
Lo que no sabían en ese momento ni el padre ni su descendiente es que tiempo después acabaría su proyecto sumergido e invisibilizado. La llegada de los portugueses tras la ocupación de la población en 1415 llevó a tapar a la Puerta Califal.
Modificaciones

Ellos fueron los que, con su decisión de ampliar las murallas para salvaguardar a la localidad de los ataques de la artillería enemiga construyeron la actual Muralla Real con el provecho de la árabe. El proceso hizo que esta quedara enterrada dentro de la estructura nueva.
Este trozo del patrimonio caballa sufrió remodelaciones posteriores en época bajo-medieval con la incorporación de una antepuerta antes el vano principal y la transformación de la entrada en recodo de uno simple a otro doble, tal y como apunta la publicación ‘II Congreso internacional los orígenes de la expansión europea: Ceuta 1415” del Instituto de Estudios Ceutíes.
A lo largo de la etapa lusitana, durante el reinado de Manuel I, es sometida a más cambios. Se construyen merlones sobre la cubierta original de la bóveda con la finalidad de proteger las piezas de artillería situadas en el lugar.
Puerta del Cristo
La del Cristo está localizada en uno de los puntos más emblemáticos de la ciudad. Originalmente, era la antigua conexión a de la urbe desde África. No siempre ha ocupado toda la extensión que se conoce en el presente. Estaba dentro de la península de Almina.
Estaba separada por un puente levadizo alzado sobre el foso. El mismo fue desmantelado en 1729. Antes de llegar a su fin, era elevado para aislar a la población del resto del continente. Este acceso fue construido entre 1543 y 1549 y era otro elemento más de Murallas Reales. Su objetivo fundamental era el de proteger la boca norte del foso.
Esta no llegó al siglo XXI en un estado de conservación completo. De hecho, la que se ve en el presente es fruto de una reconstrucción de esta citada abertura. Existía en esa época una “primera puerta” protegida por este bastión.
Puerta de Santa María
Cimentada con hormigón, cal, así como con material de mampostería y sillería, la puerta de Santa María obtuvo el título de Bien de Interés Cultural en 1997. Pertenece también al periodo portugués y fue erigida en el siglo XV. Constituía la entrada a través de la rampa que la acompaña a la muralla hasta la plaza de África.
Aparece en planos de 1697, unos trazos de los que se concluye que era un punto de acceso de gran relevancia para el embarcadero ubicado en la zona. La misma lo conectaba con el recinto de la ciudad. Mantuvo este uso entre los siglos XVII y XIX. Las obras de reacondicionamiento efectuadas en 2006 revelaron en sus inmediaciones una torre y un muro de la fortaleza edificada por Abderramán III.
Su nombre no es casual. Lo recibe al ser considerado como el sitio por el que entró a Ceuta en 1421 la talla de Nuestra Señora de África, enviada a la localidad por orden de Enrique el Navegante.
El aspecto de cómo era en su estado primario ha llegado a nuestros días gracias a la cartografía. La puerta está plasmada en el grabado del Civitates Orbis Terrarum en el siglo XVI, en el fresco del palacio del Viso del Marqués y en un plano de 1643, así como en otras referencias documentales.
Puerta de la Ribera
La de la Ribera comunica a plaza de África con la playa que la ha bautizado como tal. Las crónicas portuguesas fueron las primeras que dieron parte de su existencia por lo que se plantea que podría ser de origen islámico.
La primera representación gráfica de la misma está en un plano de 1643 en el que se la denomina “Porta da Ribera dos navíos”. Lo único a destacar sobre su aspecto es que contaba con un vano de arco de medio punto. Es nombrada como puerta de la Marina en 1662.
Está flanqueada por dos pilastras de orden toscano. La remata una cornisa en la que se puede observar un escudo del Reino de Portugal de piedra blanca. Los elementos que componen el pórtico y este símbolo citado eran en sus orígenes piezas de la de San Luis, un acceso ya desaparecido.
Boquete de la Sardina
El recorrido por estas estructuras históricas continúa con una parada bajo el Mercado central. Allí está la del Boquete de la Sardina, declarada Bien de Interés Cultural. Construida en el siglo XVIII es la salida hacia el sur desde el foso seco de la Almina.
El mismo en su embocadura norte poseía una dársena que servía como puerto para los faluchos que encallaban allí. Estas embarcaciones abastecían la ciudad y que, al mismo tiempo, eran transportadoras del correo que comunicaba a los locales con la Península.
La puerta en si misma coincidía con la parte sur y con la entrada por la que llegaba el pescado fresco para consumo de la población. A esta se suma una más dentro de este listado: la de Fuente Caballos.
Datada en el siglo XVIII, era parte del conjunto fortificado próxima a la Ribera. A través de la misma se salía a otra playa, a la de San Jerónimo, también conocida como de La Peña. A nivel estratégico era de gran importancia ya que salvaguardaba el frente perimetral oeste. La localización en sí está dotada de valor histórico ya que fue uno de los lugares por los que llegaron los portugueses a Ceuta durante su conquista en 1415.







Al menos en Ceuta, la identidad islámica sigue en pie, como si fuéramos el último bastión nazarí, al que Jarabascal intentó reconquistar.
En caso, de que Vox cogobierne con la derecha ausente, algo irremediable tras calar profundamente las narrativas bíblicas en ciertos sectores de la sociedad muy adoctrinados en estos pasajes apocalípticos, y nos tengan que expulsar de nuestras tierras, no solo tendremos la opción como la tuvieron los sefardíes de trasladarse a lo que hoy es Marruecos, entre otras regiones del Magreb, sino también a pedir asilo en Portugal, dado nuestro vínculo histórico con los lusos, en el legado cultural dejado durante el Ándalus.
Sigan o no sigan mis hijos, su descendencia,... , formando parte de Medina Sebta, la huella de nuestra existencia perdurará eternamente, de lo contrario, Vox tendría que renunciar a muchos bienes materiales e inmateriales de nuestro extenso Patrimonio histórico, un acto que pudiera interpretarse como un genocidio cultural de casi ocho siglos, algo denunciable ante las altas esferas judiciales de Europa.
No me extrañaría tal acción al estilo Nerón, si desde un momento se anunciaba a nivel regional, la reconquista de las barriadas, un preludio del ideario de Patriots en la Europa del siglo XXI, la Europa oscura y retrógrada que nos recuerda en la excepcional novela de Noah Gordon llevada al cine, " El médico", en la que no olvidemos que los integrismos religiosos son el peor enemigo para el desarrollo de un pueblo, en ese afán de eliminar nuestra parte de animal racional, que tanto se afanaba Aristóteles en defender.
Me ha gustado este artículo. Aunque si lo hubieran ilustrado con alguna fotografía o representación de las puertas hubiera ganado mucho.
No obstante, es una buena iniciativa poner en valor el patrimonio de Ceuta.
Falta la puerta de atrás muy usada en Ceuta para enchufados, barredores de sedes parientes y paniaguados de toda indole
😁 Esa es también la que gira, ¿no?