La futura escuela infantil de Loma Colmenar avanza para alcanzar el objetivo de disponer de un centro que es necesario. Lo que parecía un eterno anuncio sin visos de final se presenta ahora como una alternativa clara y real. Hace solo unos meses se visualizaba una parcela en obras sin forma, ahora se aprecia la base de un edificio que acogerá a casi dos centenares de niños a finales del próximo año.
Acostumbrados a ver proyectos fantasma, de esos que nunca terminan de materializarse, resulta positivo apreciar que esta apuesta por la educación sí que funciona.
Los trabajos ayudan a ver ya la estructura que va a definir este nuevo centro cuya construcción toma forma.
Esta evolución en las obras representa no solo un paso más en la transformación del espacio urbano, sino también un avance visible en la respuesta a una demanda educativa creciente en Ceuta.
Con esta escuela plenamente operativa se podrá ampliar de forma notable la oferta pública de plazas educativas para niños de 0 a 3 años, un objetivo central del actual gobierno en materia de conciliación familiar y laboral.
Esta actuación se alinea con las políticas europeas de impulso a la educación temprana, considerada fundamental para reducir desigualdades desde las primeras etapas de la vida.
La futura escuela infantil contará con una superficie construida de aproximadamente 1.300 metros cuadrados, distribuidos en dos plantas funcionales. En total, el centro ofrecerá 191 plazas públicas, organizadas en 12 aulas adaptadas a los tres tramos de edad propios del primer ciclo de Educación Infantil: de 0 a 1 año, de 1 a 2 años, y de 2 a 3 años.






