La Fiscalía del Juzgado de Primera Instancia de Tetuán ordenó, el pasado domingo, la detención de un individuo sospechoso de agredir violentamente a una funcionaria de la tercera circunscripción administrativa de Castillejos (Fnideq), mientras supervisaba un operativo contra el alquiler ilegal de sombrillas y la ocupación irregular de las playas.
Según fuentes cercanas recogidas por el medio presstetouan, el sospechoso atacó a los miembros de la comisión con una barra de acero con punta afilada, causando heridas de distinta gravedad a la funcionaria y a dos agentes de apoyo que participaban en la intervención.
La funcionaria (caída) evitó por poco un golpe directo en la cabeza, lo que le habría provocado una lesión grave. Posteriormente, recibió un parte médico que acredita una incapacidad superior a 20 días.
Incidente que motivó todo
El incidente se produjo cuando las autoridades intervinieron para impedir que el sospechoso ocupara el espacio público y alquilara sombrillas sin autorización legal.
La Fiscalía ha ordenado su comparecencia ante el fiscal para imputarle cargos graves, entre ellos: insultos y agresiones a funcionarios públicos en el ejercicio de sus funciones, causar lesiones corporales y desobedecer órdenes legales.
Este verano las autoridades marroquíes han llevado a cabo una amplia campaña para evitar la ocupación de las playas.
Intento de secuestro de una niña
En un caso separado, la Fiscalía abrió una investigación sobre un intento de secuestro de una niña en la playa de Fnideq, perpetrado por un individuo detenido gracias a la rápida intervención de ciudadanos y agentes de seguridad.
Existen indicios de que el sospechoso tenía la intención de cometer una agresión sexual contra la menor.
El hombre fue encontrado en posesión de un cuchillo de tamaño mediano. Se espera su presentación ante la Fiscalía tras ser sometido a evaluaciones médicas para determinar su estado mental y psicológico y esclarecer las circunstancias del caso.
Las autoridades continúan con las investigaciones sobre ambos incidentes, que han generado una fuerte indignación entre los ciudadanos y visitantes de la playa, quienes reclaman un refuerzo de la vigilancia y medidas más severas contra este tipo de comportamientos delictivos.






