Bajo el lema ‘Ceuta, ciudad abierta a otras culturas’, el Festival Internacional del Vicente Aleixandre volvió a congregar en torno al patio de recreo a toda una comunidad educativa volcada con un proyecto que no han dejado desaparecer pese a los recortes que le han golpeado de lleno. “Nos hemos quedado sin artistas MUSE y eso hemos tenido que suplirlo a través del esfuerzo del profesorado, la colaboración de los padres y el trabajo desinteresado de personas como Rosa Founaud que nos ha ayudado a preparar el espectáculo”, explica la directora del centro escolar, Maribel Lorente, mientras sigue de cerca cada detalle para que todo salga bien. “Aunque aquí hay mayoría musulmana y cristiana, queremos que los niños sepan algo más de todas las culturas con las que pueden encontrarse en la ciudad, de ahí que resaltemos lo de ciudad abierta a las demás”, apuntó Lorente. Para ello, el espectáculo, guiado por la presentación de los niños más mayores que fueron dando vida a cada una de las culturas que iban pasando por el escenario: chinos, africanos, italianos, ucranianos...
Aprendizaje
“Aquí hemos aprendido el valor de la amistad, que el trabajo bien hecho tiene su recompensa, que tenemos que ser responsables de nuestro comportamiento y que debemos de respetar a todos”, explicaban los niños en el programa del festival que dieron a los asistentes. Desde los más pequeños que ya saben que “todos somos diferentes y esas diferencias nos enriquecen” a los mayores, que representaban a través de un baile moderno, la sociedad moderna y plural en la que la convivencia y la paz deben formar parte imprescindible de esa sociedad, así como de la comunidad educativa.
La dirección del centro ha recordado que los recortes ya han hecho mella pero que “hay que salir a flote y agradecer toda la colaboración que ha hecho posible poner en marcha y continuar con el festival”. Insiste además en la necesidad de contar con un nuevo centro y repasa cada uno de los proyectos en los que el colegio está inmerso, uno de ellos centrado en la interculturalidad y que lleva a cabo junto a otros centros de Toledo, Barcelona, Granada y Tenerife. Sumergirse en una comunidad de aprendizaje es lo que tiene: no dejar de aprender.






