Desde la sala de espera de las consultas externas de Neurología del hospital universitario de Ceuta estoy escribiendo estas líneas para describir la situación vivida esta mañana acompañando a mi madre porque me resultó tan increíble y sentí la necesidad de contarlo.
Por los rumores y lo que se comentaba en la sala de espera, de los 4 neurólogos, sólo está una neuróloga y está para todo el hospital. Había mucha gente entre pacientes y familiares y predominaban las quejas entre la gestión y la espera, pero les consolaba que la neuróloga que está hoy es muy cercana, profesional y amable, por lo que la espera merecerá la pena.
Mientras que estábamos en la espera, hemos testificado como la doctora tuvo que salir en mas de una ocasión, que por lo visto que era para atender a urgencias de pacientes en planta.
Cuando nos tocó, puedo confirmar que el trato recibido tanto a mi madre que es una señora de edad mayor como a mi como acompañante es muy profesional y sobre todo con mucha humanidad. Me gustaría dejar constancia mediante este escrito de mi agradecimiento tan especial para la doctora Khulod Azarkane.
No soy profesional sanitario, pero como ciudadana veo claro que la Neurología es una especialidad muy compleja y trabajar con esta carga asistencial no solo compromete la atención a los pacientes sino también la salud del personal. No me extraña que tantos médicos terminen marchándose de nuestra ciudad.
Mediante este escrito, me gustaría que se publique algo enfocando la luz sobre este problema insostenible, y también reconocer la labor silenciosa de quienes como esta doctora, siguen dando lo mejor en medio de la saturación.






