En puro sentimiento y callada
hoy conocerá Ceuta mi poesía;
la sinfonía de amor que se escondía
en el silencio de mi alma enamorada.
Es mi Ceuta, tan querida y añorada,
la que llena mi alma de lirismo;
pero el destierro y el quietismo
alejaron la cercanía de mi tierra amada.
Cuando entro en su bahía
surge mi pasado y procedencia,
y la magia del encanto renacen, siempre, ese día.
Debí haber adivinado la existencia de aquella alegría,
la que cobijó tanto amor y fantasía
en la conciencia que de este ceutí renacía.






