en el convenio suscrito con el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte al amparo del que se desarrolló la prospección y excavación arqueológica del yacimiento de la dársena del puerto, que fue localizado durante la realización de la Carta Arqueológica Submarina. Fue José Antonio Alarcón, investigador del Instituto de Estudios Ceutíes, en elncargado de abrir el ciclo de charlas con una conferencia que tituló ‘Puerto de Ceuta, historia de un fracaso’ en la que narró los pormenores de la construcción de esta infraestructura, vital para la ciudad, que comenzó en 1904 y no se entregó hasta 1942. Alarcón recordó que en 1861 se fraguó el primer proyecto del puerto, de diseño militar, aunque no fue hasta los primeros años del siglo XX cuando se comenzaron los trabajos partiendo del proyecto ideado por el ingeniero José Enrique Rosende y que fue recepcionado 33 años después y con una inversión de 95 millones de pesetas.
Alarcón subrayó que, pese a los intentos de la burguesía comercial ceutí, el puerto nunca alcanzó las aspiraciones que se propuso como puerta de entrada de las mercancías entre Europa y África . Así, los comerciantes de los primeros años del siglo XX pretendían un puerto libre de impuestos, sin aranceles para fomentar el desarrollo económico de toda la región y que sin embargo, hoy en día los problemas del puerto ceutí siguen siendo los mismos: trabas arancelarias, falta de infraestructuras, falso puerto franco y un norte de Marruecos con poco nivel de desarrollo, características que han marcado el puerto y el devenir de la ciudad.
La experiencia de la prospección arqueológica en Ibiza
El arqueólogo Sebastia Munar abordó ayer los trabajos arqueológicos desarrollados por él y su equipo en los últimos años en el puerto de Ibiza. Bajo el título ‘La arqueología subacuática y su problemática en el campo de la obra civil: el caso de Botafoch (Puerto de Ibiza)’ el investigador relató las dificultades de trabajar en una intervención por la que se descubrió el pecio de Botafoch casi por casualidad. Munar relató cuáles son los procedimientos de trabajo en una intervención de estas características, similar a la de Ceuta, sus métodos así como larealización del seguimiento arqueológico “24 horas al día” una vez que se determinó que no existían hallazgos de importancia, teoría luego desmentida tras la localización del pecio. Esta tarde se desvelarán las conclusiones del trabajo realizado en el puerto ceutí.
Un recuerdo para Juan Bravo, pionero en Ceuta
El arqueólogo Fernando Villada, encargado de presentar las Jornadas, no quiso dejar pasar la oportunidad de homenajear y recordar a Juan Bravo, el primer buceador que se interesó por localizar los restos de los navíos hundidos en la costa de Ceuta. Villada recordó que la arqueología subacuática no puede entenderse en Ceuta sin Bravo, que supo acometer una tarea de envergadura, “con enormes dificultades” y sin paralelismo en aquella época, los años 60, en España. De hecho destacó que Bravo fue el primero en publicar una elemental carta arqueológica que recogía los hallazgos causales o intencionados, de pecios alrededor de la costa ceutí, “y fue gracias a Juan y a su esfuerzo por lo que estos hallazgos no han dejado de ser noticia, por lo que creo que estaría muy satisfecho de que Ceuta pudiera acoger unas Jornadas como éstas.”
Los buceadores de Ceuta, los olvidados
Molestos, y mucho, están los buceadores de Ceuta por el desplante o ‘puenteo’ -como quieran llamarlo- que sufren en esto del análisis de los fondos submarinos. Que no se cuente con ellos, duele, y bastante, sobre todo cuando la Ciudad adjudica luego a empresas foráneas la prospección de los fondos sin que éstas, siquiera, cuenten con ellos. En la historia de la arqueología subacuática de Ceuta han tenido un papel muy importante los buceadores locales, entre ellos Juan Bravo, y también Valero padre -cuya saga han continuado sus hijos-, Pinzones o Juan Carlos Rivas. De la labor en la historia reciente de buena parte de ellos se ha conseguido, por ejemplo, la colección de ánforas y anclas que posee el museo de Ceuta.
Ahora, con motivo de las primeras jornadas de arqueología subacuática, que comenzaron ayer, se ha anunciado la divulgación de los trabajos de la empresa ‘Mediterráneo Servicios Marinos’, entidad que no ha contado en absoluto con los buceadores de aquí y que no ha dado con hallazgos que sí han sido señalados por los buzos ceutíes. Así que en los fondos marinos hay mucho que recuperar y abundante patrimonio que no ha sido catalogado pero que sí ha sido descubierto por los buceadores de la ciudad. La prospección de ‘Mediterráneo Servicios Marinos’ se ha llevado a cabo a raíz de la elaboración de la carta arqueológica que realizó ‘Nerea’ y en la que sí colaboraron estos profesionales. ‘Nerea’ tenía entre sus cometidos la elaboración de un video sobre la labor desempeñada que todavía no ha visto la luz.
En dicho documental se hacía mención al trabajo hecho por auténticas personalidades del buceo como Juan Bravo o Ernesto Valero, que fueron los pioneros en los descubrimientos que de los fondos marinos se llevaron a cabo en la ciudad pasando el testigo a posteriores generaciones que luchan por recuperar el patrimonio local. Eso, al menos, si quienes se tienen que dar cuenta saben que existen.






