Agentes de la Guardia Civil han detenido a dos personas cuando pretendían embarcar en el puerto de Ceuta para cruzar a la Península con hachís. En concreto 20 kilos repartidos en dos pases.
Bloques con la cara de Bob Marley, las letras Gibraltar o California además de un gorila conforman este pequeño lote decomisado en dos servicios distintos en el puerto.
Tal y como explica el Instituto Armado en una nota de prensa, los operativos se han hecho en las últimas horas, cuando componentes de la Comandancia de la Guardia Civil que se encontraban prestando servicio en la zona de pre-embarque consideraron sospechosos dos vehículos.
Con 60 años y droga escondida
Al registrarlos, dieron con la droga que ha quedado intervenida, prueba inequívoca del delito contra la salud pública cometido.
Uno de los detenidos conducía un coche con matrícula nacional. Tras un exhaustivo reconocimiento del turismo se localizó el hachís.
Así, se intervinieron 17.350 gramos de resina de hachís, ocultas en los huecos naturales de la carrocería.
Seguidamente, se procedió a la detención de su conductor y único ocupante, de 60 años y nacionalidad española con residencia en Ceuta.
El gallego con hachís
Del mismo modo, y por los efectivos de la Guardia Civil de esta Comandancia fue localizada la cantidad de 3.250 gramos de resina de hachís, oculta en el hueco natural del chasis del maletero de otro vehículo, por lo que se procedió a la detención de su ocupante, de 48 años y con residencia en Galicia.
Los detenidos en unión de las diligencias instruidas serán puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de Guardia.
Los controles permanentes
El puerto de Ceuta se ha convertido en la vía paralela que muchos emplean para sacar hachís. Los controles ejecutados por la Guardia Civil dan como resultado arrestos de quienes terminan incurriendo en delitos contra la salud pública enfrentándose a más de 3 años entre rejas.
Los agentes de la Benemérita con apoyo de los canes antidroga se encargan de evitar ese trasiego constante de drogas que buscan la llegada al otro lado del Estrecho.
A la inversa entran pastillas con destino directo a la frontera del Tarajal.
De los grilletes al juzgado
Los dos arrestados serán puestos a disposición judicial para el dictado de autos de entrada en prisión.
Les espera prisión preventiva y posteriores juicios para responder de esos tráficos de estupefacientes.
La vida termina en un embarque, al menos la vida con la libertad que ha terminado siendo anulada por la comisión de este delito.






