Cuando Gordillo envió la carta a la militancia del Partido Popular desde este comentario editorial le dijimos al expresidente del PP que su decisión suponía una noticia que no era buena para el conjunto de Ceuta en general porque se volvería a hablar de lo que sucedió para que presentara la dimisión hace casi treinta meses. Pero lo cierto es que a Pedro Gordillo esta aventura no le ha servido para nada, porque ni siquiera ha podido superar el primer escollo que era la presentación de los avales. Han sido muchos los palmeros que se le acercaron durante estos meses para que presentara una alternativa al presidente Vivas y Gordillo, que tampoco le hace falta mucho para echarse al monte, dió el paso. El mismo ha sido quien personalmente ha estado yendo a la sede del partido. No le merecía la pena esta aventura de un globo que se ha pinchado a los pocos días. Escucho muchos cantos de sirena que al final no eran ciertos, porque la figura que al final ha salida dañada ha sido la suya.





