Hay temas importantes que afectan al futuro y la economía de Ceuta que conviene comentar, sobre todo porque fueron y siguen siendo oportunidades perdidas.
Tras hundirse la poca industria local sobre todo de pescado e incluso una piscifactoría, se dejó morir la posibilidad que para este sector significaban las Reglas de Origen y florecientes instalaciones debieron cerrar por falta de apoyo oficial ante presiones externas. Los chárter o arrendamiento de buques de recreo corrieron igual suerte y el asunto fue tratado casi a nivel delictivo en Ceuta, enfoque anulado después por los Tribunales de Justicia sin posibilidad de retorno.
También se paralizó durante años y años el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), con lo que una fuente económica tan importante como la construcción, se estancó e incluso actualmente barrios enteros se paralizan o se entregan a la ilegalidad de las construcciones porque éstas no se autorizan. Ejemplos notorios son parte del Sardinero o la Almadraba, barrio este último que daña internacionalmente la imagen de la ciudad.
Por otro lado, como queda dicho, la Administración sigue subvencionando el transporte marítimo del Estrecho con un sistema que propicia los altos precios y no exige a cambio un abaratamiento de las rotaciones. Y al puerto que debía entrar en competencia directa con Gibraltar, se le negó además la posibilidad del atraque a barcos rusos, pero sin aportar a la ciudad contraprestación alguna, con la excusa de una OTAN que por cierto no protege a Ceuta en virtud de un Tratado mal negociado en su momento,
A esto hay que unir los reiterativos e inexplicables trámites aduaneros que deben sufrir las mercancías para llegar a Ceuta e incluso los envíos de simples libros y otros objetos a particulares, todo como si no fueran los mismos aduaneros a un lado y otro del Estrecho. Hasta por razones de seguridad u otras, las cartas parece que debían viajar forzosamente a Sevilla antes de ser entregadas en Ceuta, lo que supone importantes retrasos. Y además conviviendo con un impuesto injusto como el IPSI que, al ser en cascada, va afectando a cada uno de los escalones del tráfico mercantil o profesional. Todo en una isla energética que no tiene conexión alguna con el resto de España, mientras Marruecos dispone de un cable europeo, del que nadie se preocupó de sacar un ramal para Ceuta. Otra casualidad.
E igualmente de forma misteriosa, no se ponen encima de la mesa temas pensados para otros tiempos que deben ser estudiados de nuevo como el ya mencionado de la OTAN, el Tratado Schengen, la integración en la Unión Aduanera, la Política pesquera común, la Aduana comercial eficaz de parte marroquí, un modelo de enseñanza o difusión de la cultura europea adaptado a las circunstancias, los dos hospitales, uno cerrado, otro infrautilizado y tantas cosas.
Por eso, en determinados círculos se baraja la posibilidad de que haya una mano negra, un lobby que impida sistemática y sibilinamente el desarrollo de una Ciudad como Ceuta que tiene tantas posibilidades y tantos asuntos paralizados. Esperemos que estos videntes no tengan razón, porque una situación así podría tener graves consecuencias para la ciudad y sus habitantes.
Es evidente que las soluciones hay que buscarlas sobre todo en Europa y para esto debería existir unión entre todas las fuerzas políticas, empresariales, sindicales y ciudadanas de Ceuta, a menos que alguna se autoexcluya por instrucciones superiores o por decisión propia.







Pues claro que hay un lobby, se llama Marruecos y lleva desde 1975 torpedeando a Ceuta y Melilla.
A todo esto y para muchos ceutíes tenemos un equipo de segunda división, la mano negra existe, porque para ellos les va muy bien, además protegidos por un gobierno que lleva 25 años gobernando, lo peor que le puede pasar a un país y aúna ciudad que un gobierno, gobierne más de dos legislaturas, con una oposición entregada al la mano negra y que les importa un rábano ceuta, sólo están para sus cosas, así nos va de mal empeor, de Madrid nos consideran un protectorado o lo que queda de aquel de Marruecos y nos están subvencionando hasta que llegue el día de ARRIAR LABANDERA, Y YA SE SABE, que los de la mano negra se quedarán o se marcharán a otro lugar para hacer el mismo negocio, es lo que hay y parece que no hay esperanza de cambiarlo,( espero pasar la censura)