Ceuta despide hoy, Domingo de Resurrección, otra Semana Santa pasada por agua en la que que muchos cofrades y los ceutíes en general han visto truncados el trabajo y el esfuerzo de todo un año. Habrá que esperar otro año más a ver a los Crucificados de los Remedios, Encrucijada o Vera Cruz desfilar por la Gran Vía, o contemplar a la Virgen de las Penas y del Mayor Dolor por el Revellín.
Contra el cielo, nada se puede. La lluvia que en el pasado ha estropeado mantos de vírgenes y tallas en esta ocasión solo ha afectado de lleno a los hermanos del Valle, a los que el aguacero sorprendió en la calle Real, con poco sitio para guarecerse y que deberán esperar a valorar los daños en las imágenes. Las hermandades ceutíes atesoran un impresionante patrimonio que merece la pena ser preservado ante las inclemencias meteorológicas.
La mala suerte lleva dos años cebándose con los cofrades ceutíes. Solo queda que hoy, al filo del mediodía, los nazarenos que acompañan al Cristo del Triunfo puedan al menos despedir la Semana de Pasión con la satisfacción de hacer estación de penitencia en la calle. Al menos ellos, que tampoco salieron en 2011.





