L o cierto es que en nuestra ciudad no hubo que registrar ningún tipo de incidente. Pasaron aquellos tiempos pasados de enfrentamientos. Pero vamos, la realidad es que la huelga no se notó, salvo por el paseo que se dieron los piquetes por el centro en un ir y venir que a lo mejor ni ellos mismos sabían que estaban haciendo. Hasta los propios dirigentes se han enfadado con los trabajadores y hasta ha utilizado la frase que ya se ha hecho famosa de "ciudad de parásitos". No pensamos que el secretario general de Comisiones tuviera el mejor día de su vida sindical. Patinó y de manera importante. Los ciudadanos tienen libertad para sumarse a la huelga o para acudir a su puesto de trabajo. Este es un país libre y lo mismo que cada cual vota a la opción política que prefiere, idéntico para otras posibilidades de elegir. Es una huelga que ha pasado sin pena ni gloria, porque los primeros que no se la han creído han sido los mismos manifestantes.





