Hoy es la jornada de la huelga general convocada por los sindicatos mayoritarios Comisiones Obreras y la Unión General de Trabajadores. No vamos a entrar en este espacio editorial sobre la conveniencia, en estos momentos de crisis económica, de la convocatoria de un paro de veinticuatro horas como el que nos ocupa, sino de que se mantenga por encima de todo la libertad de las personas. Los sindicatos están en su derecho de convocar un paro de veinticuatro horas, y de quienes se sientan partidarios sumarse, y debe garantizarse el derecho de todos ellos a ejercer ese derecho reflejado en la Constitución. Pero tampoco podemos olvidar el de otros muchos millones de personas que igualmente tienen el derecho a acudir hoy a sus puestos de trabajo si así lo desean, sin la coacción de nadie, porque también es un derecho. Por tanto, confiemos en que la jornada pase sin ningún incidente y que al final sea cada parte quien valore si ha sido o no un éxito.





